lunes, 5 de agosto de 2013

Volviendo a la Esclavitud

Hola vecinos, hoy voy a ir al grano:
Sobre las fiestas, decir que seguimos en las mismas o peor cada año. Nuestro concejal de
festejos gana puntos pero en negativo. Por mi podría hacer de una vez algo elegante como
dimitir. Pero este hombre es inmune a las críticas de los vecinos, debió caer en un barreño lleno
de pócima cuando era pequeño.
Pero bueno, dejando aparte las fiestas, voy a hablarles de todas esas empresas que abusan y
explotan a los empleados y lo fácil que se lo pone nuestro gobierno que en vez de proteger los
derechos de los trabajadores lo que hace es darle todas las facilidades para que sigan
haciéndolo.
Concretamente aquí en Corralejo tenemos a la mayoría de los hoteles ejerciendo una
explotación que hace perder los nervios a cualquier empleado. Exceptuando a la R.I.U, al
Barceló y al Marismas (si me dejo alguno fuera de esta excepción por favor que me lo diga
para ir a dejar el curriculum), los demás aprovechan el gran invento que es la crisis, e incluso
algunos, como la cadena Oasis, lo llevan haciendo desde mucho antes para llevarse todo el
dinero al bolsillo ahorrándose contratos, pagando los sueldos en mitades y a mitad de mes o
finalizando ya (La cadena Oasis tarda hasta dos meses en pagar sueldos) y cometiendo
muchas irregularidades que a veces, no sé si queriendo o no, los inspectores pasan por alto. Es
difícil entender como algunos hoteles, y les pongo el Aloe Club como ejemplo, escapan de las
multas por tener todo el año personal extra sin contratar, jugando con los días de entradas y
salidas de los turistas. Personal extra que no tiene opción a negarse a trabajar en esas
condiciones, puesto que el mismo gobierno es el que pretende que vivamos con ayudas que no
superan los doscientos euros en algunos casos. Además de eso se rodean de personal
mezquino que aún estando en la misma situación que sus compañeros, se crecen desde sus
puestos de jefes para amenazar a sus empleados con el despido por bajo rendimiento, aunque
esto sea totalmente falso. O que te recuerden si te quejas, que la puerta está abierta y si no te
gusta lo que hay te puedes marchar. Eso es lo que está pasando, la insolidaridad llega a tal
punto que por cuatro duros más que cobran algunos jefes todavía disfrutan poniendo en contra
del que protesta al resto de sus compañeros.
La gente vive con miedo esta situación porque tienen familia e hipotecas que pagar. El resultado
es que estos sinverguenzas se llevan el dinero calentito mientras los empleados nos llevamos
una depresión, un lumbago, una ciática y mil enfermedades, muchas de ellas provocadas por
los nervios.
Yo me he cansado de sufrir esta situación y de callarme así que he acabado en las puertas del
Aloe Club con una pancarta y una cacerola acompañada de mi pareja para hacerles saber a
estos impresentables que si quieren jugar, yo también voy a apostar fuerte. Y aunque parezca
ridículo enfrentarse a Goliat, les digo que de momento ha funcionado en lo que se refiere a mi
salud, estoy más tranquila y más feliz sabiendo que todos saben que no voy a recibir el palo sin
defenderme. ¿Que me cierro las puertas en los trabajos con esta actitud? No pierdo nada en
estos trabajos de mierda, es más, estoy pidiendo referencias antes de ofrecer mis servicios en
cualquier empresa. Soy trabajadora, eficiente, puntual, seria en el trabajo y estas empresas
abusadoras se pierden lo mejor que un empleado puede dar: Su entusiasmo y su buen servicio,
porque cuando un BUEN TRABAJADOR está a gusto, da el cien por cien en la empresa, pero
cuando lo maltratan pierde las ganas de trabajar, le invade la depresión y la atención al cliente
será muy deficiente. Desgraciadamente los empresarios prefieren esto último aunque a la larga
saldrán perdiendo, de momento ahí les va mi mala publicidad, y ésta sí que se la regalo, se la
han ganado.

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