jueves, 30 de agosto de 2012

Ser Yo Duele

Miserables! Os habéis sentido alguna vez así? Yo a veces me siento mezquina. Después tardo siglos en recuperarme de esa sensación, se me queda un poso amargo que me recuerda que puedo ser tan miserable como a esos que aborrezco. ¿Porqué el ser humano tiende a eso? ¿Porqué metemos la pata en nombre de dios sabe qué en ese momento se nos revuelven las entrañas y vomitamos sentimientos irracionales? De verdad, me siento frustrada por dejarme llevar en ese sentimiento oscuro que retuerce el alma y hace que lo bueno en mí, lleve su lado más oscuro en el revés de su cara. Hay algo en mí que me hace sentir orgullosa, algo que valoro extremadamente, algo sagrado que yo misma transgredo irracionalmente después. Me carcome la angustia. Me carcome la incertidumbre de qué va a pasar posteriormente a esta angustia, necesito perdón pero me cuesta confesar el pecado. ¿Puedo pedir perdón en silencio? Soy cobarde, lo sé, pero cómo desvelar mi otro lado y confiar en ser perdonada, ¿acaso soy yo tan tolerante, tan comprensiva? ¿Cómo pedir eso si soy incapaz de perdonarlo?


jueves, 2 de agosto de 2012

Siempre estamos cerca.

Nori, más que amiga, hermana. 
Juntas hemos vivido muchas historias.
Si hecho la vista atrás apareces en los acontecimientos importantes de mi vida y en los que no has podido estar he sentido tu ausencia.
Siempre has estado ahí, en lo bueno y en lo malo. No sólo los matrimonios se comprometen a eso. Los amigos, sin compromiso escrito, están siempre, pero sobre todo en esos malos momentos que nos toca pasar.
Algunos días me duele más que otros estar lejos de ti, pero eso se pasa enseguida porque cuando me llamas parece que no hay distancias que salvar, que siempre estamos cerca. 
Eres la amiga excepcional que todos quisieran tener.
La que organiza fiestas y cenas de bienvenida cuando llego. ¿Quien más haría eso por mi? ¿Para quien soy tan importante? Eso me llena de orgullo. Pero lo que más me llena son esos momentos de familia que vivo contigo, con Cucho y los niños. Perfectamente podrían ser primos y nosotras hermanas.                                 Te quiero y siempre te querré porque las personas como tú se merecen todo el amor del mundo. 


miércoles, 1 de agosto de 2012

Acuarelas para Natalia.



Te conocí, 
tardé en comprenderte y cuando logré atisbar el fondo oscuro en el que a veces navegas, 
me fascinaste.
Aunque la vida a veces se empeña en ponerte obstáculos, 
en enfrentarte a monstruos y en arañar tu alma, 
a mí me tienes a tu vera. 
Yo te tengo a la mía. 
Me consuelas, te consuelo. 
Te ríes y me río, lo pasamos bien.
Nos contamos secretos y nos curamos heridas. 
Algunas más profundas, 
otras del día a día, 
que con tu compañía, 
se alivian rápido y se olvidan. 
Te admiro como mujer, 
como madre, 
como amiga, 
pero sobre todo como persona.
Luchas. 
La vida te ha podido derrumbar y tú te empeñas día a día en que se muestre bella.
Y aunque algunos de esos días se visten de negro, aquí me tienes para ayudarte a pintarlos de color, amiga!