martes, 24 de abril de 2012

Recuerdos

Porqué se me ocurriría ver fotos hoy? Me había levantado alegre. Ahora estoy melancólica, recordando viejos tiempos, sólo me falta la canción de Celtas Cortos de fondo, esa que dice: "¿recuerdas aquella noche en la cabaña del Turbo?"...
La vida es así, los recuerdos nos transportan a un pasado que no volverá y la tristeza se apodera de una. Echo de menos las risas que nos hacíamos todos juntos y aunque mi vida está llena de alegría, proyectos y satisfacciones no puedo dejar de entristecerme al recordar.
Qué rápido pasa todo cuando una llega a este punto en el que mira hacia atrás y ve que el tiempo es implacable con nuestros cuerpos, sin embargo nuestra memoria sigue intacta para recordar...

Yo soy la de las cartas ¡ Qué vicio teníamos! Esto es en Castiñeiras, una calita que hay al lado de Aréa Brava.


domingo, 8 de abril de 2012

Gracias por opinar

Sé que es difícil expresar la opinión propia, que a veces uno teme quedar en ridículo pensando que no puede aportar nada nuevo o que va a decir una tontería o por miedo al qué dirán. Así que a todos los que os atrevéis a opinar ¡Ole!
La opinión es un regalo, un bien común, una cosa que hay que compartir. Enriquece. Cuando uno opina, analiza, pero analiza su modo de pensar y el del contrario, que está opinando a su vez. Y eso abre una perspectiva nueva a la forma de ver las cosas. La gente que expresa delante de los demás "su parecer" es valiente y generosa.
Así que yo les voy a dar mi opinión también, se lo merecen:
Estoy en contra de las prospecciones, son un peligro, lo eran antes y lo son ahora. Aparte de lo que se gane, si genera, si deja de generar, si se lo quedan los españoles o se lo lleva repsol. Aparte de todo eso estoy en contra.
En ciertos momentos algunas personas, aportándome su opinión, me han hecho dudar para al final enriquecer y fortalecer mi propia opinión.
Creo que es hora de empezar a ver otras cosas que no sean los intereses a corto plazo, los que aún causando desastres sean los elegidos en detrimento de otros de los que disponemos. Tenemos que avanzar hacia un futuro renovable pero seguimos esperando a que las generaciones venideras lo hagan por nosotros porque no les va a quedar más huevos. Porque de momento la tierra aguanta, resiste, pero cada vez todo es más árido, más desierto de árboles, más falto de oxígeno. Y esa responsabilidad es nuestra, porque sabemos, no somos ignorantes, no podemos excusarnos en que no sabemos. Hoy en día todos estamos informados del impacto medioambiental que tienen este tipo de abusos a la naturaleza y no podemos dar la espalda a eso e ignorar, ya no. Quizás en un futuro lejano otras personas tomarán consciencia más plenamente que nosotros y serán capaces de analizar que la Tierra Es en Sí Misma, no es algo, no es un cacho de algo que te puedas apropiar y dañar o violar a conveniencia, la tierra es algo que debemos cuidar y preservar porque es nuestra casa, dónde vivimos, la que nos acoge. La que llueve y riega los campos que nos dan de comer, la que nos carga de energía cuando la baña el sol, la que nos ofrece mares y ríos para refrescarnos y llenarnos de vida. El agua es vida, el sol, los árboles son vida, preservemos eso.
Esa es mi opinión sin ánimo de ofender ni molestar a nadie.
Nuestra forma de pensar tiene que cambiar. Cuando pensamos en la herencia que dejaremos a nuestros hijos nos olvidamos de una parte muy importante. En realidad no nos olvidamos, lo ignoramos, porque no le damos la importancia que tiene; pensamos en dejarles una casa, dinero... Todo lo que queremos dejarles es comodidad, despreocupación económica, pero no entendemos que estamos destruyendo lo más importante que nadie y todos poseemos. Es egoísta no pensar en esas generaciones futuras. Mi mundo es tan bello que no imagino uno mejor  cuando veo que día a día lo maltratamos, lo corrompemos, lo erosionamos a un ritmo frenético. No por un desgaste natural del tiempo, si no por la falta de respeto  que le tenemos a eso que siempre hemos tenido y nunca hemos valorado.
Está en tu mundo. Blog de viajes 
Me repatea que me digan que pensar en cambiar el mundo es una utopía. Las utopías dejan de serlo cuando uno consigue alcanzarlas. Deberíamos caminar hacia el cambio de utopía a realidad. Piensen en las aspiraciones y los secretos sueños que tienen y a nadie cuentan porque jamás creen que podrán realizarse. Y sin embargo cuando consiguen un pequeño triunfo en parte de sus sueños descubren que la utopía pierde fuerza, por momentos empiezan a confiar en ustedes mismos y luchar por esos sueños que antes creían inalcanzables. Esa lucha es el principio del cambio. El enfoque ha cambiado. A mí me gusta verlo así y creo así como lo digo que podemos cambiar las cosas pero el primer paso es creerlo.
Sistemas adaptativos complejos. Blog.