sábado, 3 de marzo de 2012

Leitmotiv

Nunca había estado tan pendiente de la política actual. No por falta de interés... o sí. No sabría decirlo exactamente. Pero si algo he sacado en limpio de todo lo que está sucediendo (creo que puede estar pasándonos a la mayoría de los jóvenes y no tanto) es que empieza a contagiarse una corriente de preocupación y por lo tanto de concienciación. Pienso que después de todo al ser humano le mueve la motivación y hoy en día, con la situación desastrosa a la que nos han llevado los bancos, los políticos y la avaricia de los que están por encima de la ley y de la justicia puedo decir que mis motivos son suficientes para afirmar públicamente que me avergüenzo de cierto sector de la raza humana, ese sector que se deja corromper, ese que piensa en el YO antes que en el bienestar de todos, ese que promete en falso para lucrarse, ese que no tiene escrúpulos y nos arroja a una situación de incertidumbre, de pobreza y de pánico a sabiendas de lo que está haciendo. Ellos son los misioneros de nuestra motivación. Sí, hasta ahora nos hemos quedado a un lado bebiendo cerveza y tomando café,pero ellos se han encargado de despertar nuestra conciencia y ahora, más despiertos que nunca retomamos nuestra responsabilidad política, la responsabilidad que perdimos en un punto entre los 70 y los 80.
Miedo me da saber que estamos en manos de un par de dirigentes europeos gracias a nuestros maravillosos políticos que se han dedicado a llenar sus arcas particulares en vez de atesorar nuestra riqueza.
Vivimos, antes de todo esto, una burbuja inmobiliaria aunque yo la llamaría más bien la burbuja quijotesca. Aunque al revés que el Quijote, nosotros no veíamos peligro en los molinos de viento sino que divisábamos un castillo con forma de futuro espléndido y abundante. Nos creímos por un tiempo que éramos más ricos que la mayoría de los europeos. Nos volvimos derrochadores porque... ¿podíamos?
 No se piensen ustedes que renuncio a mi patria o que me averguenzo de ella, pero hemos sido unos ingenuos, unos VIVA LA VIRGEN. España se caracteriza porque aquí se lo pasa uno bien, trabaja para disfrutar, al menos desde mi generación (los 70) no hemos hecho otra cosa que disfrutar de la vida sin pensar mucho en las consecuencias. Pero ahora nos toca acarrear con las consecuencias de haber dejado hacer a esta calaña de corruptos lo que les ha venido en gana. Ahora nos toca el relevo: despertar de nuestra inopia y salvar nuestro país aún a costa de nuestras cómodas vidas.
Con el regreso del PP no ha hecho más que empeorar la situación aunque pienso que será el detonante, lo que termine de despertarnos de nuestra siesta. Nos están azotando duramente y despojándonos de todo derecho a una salud y educación pública de calidad, a un trabajo y unos derechos laborales justos, a una vejez... ¿bien merecida?
Nuestro castillo en el aire se derrumba y cual lucidez quijotesca empezamos a vislumbrar la realidad de nuestro futuro.
¿No es acaso esto suficiente motivación?


Espero no molestar a ninguna de las generaciones que nombro y entre las que me incluyo. Simplemente describo una situación GENERAL y siempre desde mi punto de vista. Por supuesto sé que hay muchas personas que sí han hecho por nuestro mundo cosas buenas e importantes. Sé que no les ha hecho falta motivación de ningún tipo para hacerlas porque son portadores de la motivación en sí, también sé que la mayoría son anónimas y han aportado su granito de arena en su entorno. Pero entiéndanme, han sido una minoría y debemos convertirnos en UNA MAYORÍA. Ésa es la manera de generalizar el estado de una situación.

Ya por último me queda pedirle al ayuntamiento de La Oliva que mande a los barrenderos a la trasera del CEIP María Castrillo. Me encantan los conciertos pero después hay que pasar la escoba, cosa que no han tenido en cuenta, con la consecuencia de que a cinco días del concierto de Don Omar todavía sigue la carretera del instituto y el aparcamiento del colegio lleno de cristales. Por favor, hay niños corriendo por ahí y coches que pueden pinchar sus ruedas...
Tomen ejemplo del Cultura Urbana e InvictoRock que muy por el contrario a las etiquetas que se le pueda poner a ese tipo de eventos, los propios organizadores dejan el recinto o la plaza limpia (visto por mis ojos).






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