sábado, 4 de febrero de 2012

¿Será para bien?

Se han preguntado alguna vez porqué estamos aquí, si tenemos una misión que cumplir en nuestra vida? o simplemente vivimos sin importarnos lo que pasa a nuestro alrededor, sin pararnos a pensar siquiera en que tal vez podríamos cambiar aquello que no nos gusta? No nos conformemos con vivir cerrando los ojos, denunciemos lo injusto, reivindiquemos nuestros derechos y defendamos lo nuestro.
En estos días se está hablando de la concesión que se ha dado al Bahía real para la instalación de plataformas y dragado marino en la playa donde se encuentra dicho hotel. En realidad se habla de privatización y aunque yo no tengo muy claro hasta que punto una playa puede ser privada no sería de extrañar que a los que no somos clientes del hotel nos fuese más difícil acceder a la playa y disfrutar de las mejoras que presumiblemente harán. 
Está claro que el Bahía real ganará muchos puntos con la transformación de la playa de las Agujas pero ¿ganará algo el pueblo? Posiblemente inundarán el espacio de hamacas y los del pueblo no las usamos, con lo cual nos quedaremos en la orilla remojando los pies, por no hablar de los estragos medioambientales que puede suponer un dragado marino. 
                                                          ¿La Ley De Costas?
Además esta encantadora playita a la que suelen ir los que escapan de las masificaciones que se producen en las otras playas del pueblo, los que buscan un poco de tranquilidad y silencio mientras se toman sus baños de sol tendrán que buscarse otro sitio, probablemente teniendo que coger el coche o la guagua. 
No estoy en contra de las mejoras siempre y cuando éstas sean sostenibles y está claro que en los negocios poco importa la sostenibilidad. Tampoco creo demasiado en las promesas, porque después de hecho el daño poco importa haberlas incumplido. Y digo esto porque prometerán hacerlo bien y según las normas y muchos lo creerán. 


Playa de Las Agujas
Además me parece ridículo que se mejore la playa cuando los alrededores son patéticos, por un lado el hotel en ruinas de Las agujas y por el otro, esa gigantesca obra sin terminar que ofrece a los que llegan por primera vez a Corralejo un mensaje de dejadez y a los de aquí un recuerdo de los tiempos de la especulación y de las barbaridades que se cometieron en nombre del interés tanto político como económico. No podemos hablar de mejoras en la calidad de nuestro turismo sin tener en cuenta la primera imagen que da nuestro pueblo nada más entrar en él y de eso debería hacerse cargo el Bahía real, aunque poco parece importarle mientras sus clientes sigan disfrutando de sus inmejorables instalaciones y en breve también de "su" fabulosa playa. 
Una cosa está clara y es que la ley de Costas se aplica según los intereses y aquí se hace la vista gorda mientras en Majanicho e infinidad de sitios más en toda España tiran casas que existen desde antes de la ley, casas de marineros, que no entorpecen la belleza de la costa sino que por el contrario la encarecen por su singularidad. No me digan que Majanicho no ofrece una postal encantadora con sus casitas a pie de mar? A quién molesta que en medio de la nada, entre mar y costa aparezca de repente una reliquia del pasado que todavía tiene vida gracias a hijos, nietos y bisnietos que siguen veraneando en lo que fue refugio de pescadores? Acaso no tienen derecho a disfrutar de lo que un día sus abuelos construyeron sólo porque eso no ofrece beneficio alguno a los que gobiernan? 

Sé que habrá quien esté a favor y quien en contra de esta concesión, yo no soy nadie para juzgar si está bien hecho o no. A veces hay que esperar a que sucedan las cosas para ver la repercusión que tienen, si les digo la verdad no tengo opinión clara sobre esto porque todavía no sé el impacto que causará una vez hecho. Pero una cosa sí es cierta y es que después de hecho poco importa si fue para bien o para mal, porque ya estará hecho.

Pueblo de Majanicho



3 comentarios:

  1. Cuando hay dinero de por medio nada bueno podemos esperar. Una pena por estos lugares tan hermosos.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  2. Estoy toalmente de acuerdo contigo en todo lo que dices. Me horroriza la idea de una "playa privada". Pero en estos tiempos... ojalá no ocurra. Besos

    ResponderEliminar
  3. sea donde sea han existido los desmanes y las especualciones... ese cadaver de hotel es tremendo por el espectáculo y por pensar que hay alguien que dejó que se intentara construir.

    a veces me digo que no es tan difícil tomar algunas decisiones, sólo hace falta tener sentido común, algo que muchos políticos dejan a un lado en cuanto se sientan en una silla pública.

    ¡que pena!

    pero ojalá que sea para bien.

    biquiños,

    ResponderEliminar