jueves, 29 de diciembre de 2011

Cuentos de verdad

Ahora estoy aquí, intentando escribir algo con sentido, algo que me llene, que me haga sentir bien, pero no se me ocurre nada, simplemente lo que se me va pasando por la mente, pero la tengo un poco vacía, y es que últimamente no sé que me pasa, quiero compartir un montón de cosas que cuando me siento frente al ordenador, de repente se me olvidan. Después, en algún momento del día, de camino al trabajo, o cuando estoy acostada conciliando el sueño, me vienen mil ideas a la cabeza, párrafos perfectos para escribir, pero o por falta de tiempo, o por la pereza que provoca el levantarse cuando estás a punto de caer dormida, se quedan en algún rincón de mi memoria que ahora no consigo encontrar. Mi mente es caprichosa, cuando puedo no sale nada y cuando no puedo se me llena de palabras, de ideas, de fantasías, de debates, de preguntas y respuestas, de recuerdos transformados en cuentos, de poesías... Así que me permitiré el lujo de compartirles uno de mis escritos de días más inspirados que hoy. Se lo dedico en especial a todas aquellas personas que se han sentido así alguna vez o ahora mismo están pasando por eso y sobre todo a nuestros adolescentes, a los que debemos respetarles esa dura etapa por la que pasan hasta que por fin encuentran su propio camino.

De cuando el patito feo se convirtió en bello cisne.

Es un duro aprendizaje el de la adolescencia.
De repente uno se da cuenta que todos los afectos que nos rodean, nos los tenemos que ganar cuando salimos ahí fuera, que no es moco de pavo enfrentarse al mundo que hay tras la puerta de casa. Una pasa de ser querida por su familia y sentirse protegida a tener que ganarse un sitio en el mundo, de ser defendida por papá y mamá a tener que protegerse y solucionarse sus propios problemas. Es difícil encajar ahí fuera, es duro y a veces hasta es horrible ¡En serio! Si no te ríes con los demás, si no haces lo que hacen los demás te pueden ocurrir dos cosas: O que los demás te sigan a ti, o que los demás se rían de ti. Y si es la primera opción, perfecto! pero si es la segunda... Si es la segunda, lo siento chic@, lo pasarás mal! Y qué vas a hacer? No se lo vas a contar a mamá y mucho menos a papá, quitarán hierro al asunto, te dirán que quieres ser el ombligo del mundo y que fuera de casa eres una más de tantos, que los amigos no existen, si acaso dos o tres, que si no te hacen caso que busques gente nueva con la que relacionarte... Pero qué difícil es empezar de cero, romper esa inseguridad, esa timidez y hacer amigos, qué duro es cuando te rechazan, que atroz cuando resultas indiferente! Te hundes en la miseria, te regodeas en la auto compasión, te refugias en la soledad...Y acabas haciéndote invisible, inaudible. Sin embargo no consigues hacerte insensible y lloras. Las lágrimas dejan surcos en tu alma adolescente que prueba por primera vez el rechazo sin estar preparada para ello. Ay si fuese ahora! Si fuese ahora te reirías de ti misma, te sería indiferente. No darías importancia a todos esos desprecios, porque en el fondo, la mitad de ellos son producto de tu imaginación. Si una naciese aprendida evitaría mucho sufrimiento, pero tampoco saborearía este momento en el que miras atrás y dices: Lo he logrado, parecía imposible, inalcanzable, pero ¡mírate! Eres lo que quieres ser, o mejor dicho, estás a gusto con lo que eres. Ya no te escondes de ti misma, ya no te reprochas ser tan tonta, ni tan torpe, ni tan sensible... La máscara tras la que te escondías ha desaparecido, el muro tras el que te protegías ha sido destruido, el patito feo se ha convertido en lo que siempre fue y no conseguía ver, lo que tú creías ser es lo que proyectabas en los demás de ti misma, sólo te han sabido ver  cuando tú has descubierto lo que realmente eres.

1 comentario:

  1. Un texto muy inspirador, me encantó la primera vez que lo leí y me sigue transmitiendo, la adolescencia es un mar oscuro por el que navegamos un poco a la deriva.
    ...a mi también me pasa eso de tener mil cosas en la cabeza, historias y demás y que nunca lleguén delante del ordenador, paciencia y respirate.

    Por cierto un abrazo muy fuerte para este nuevo 2012, el año de la evolución!!!

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