viernes, 16 de septiembre de 2011

Soñando que sueño


Algún día estaré soñando que estoy dentro mi sueño, que estoy viviendo aquello que tanto anhelé y de que me habrá servido soñarlo si sueño que es un sueño? Mi vida es un sueño, no la toco con los dedos, no la saboreo, no la realizo. Siempre pendiente de mi sueño, estoy en babia y me olvido de poner los pies en tierra. En algún momento despierto que tengo en el día a día se me ponen los pelos de punta sólo de pensar en cómo llegué con el coche a Puerto Rosario ¡Si no me acuerdo de haber hecho el trayecto! De oír a mi hija decirme que es la 5ª vez que le pregunto si ha hecho los deberes. De los reproches de mi marido diciéndome que sí me ha dado el recado, pero como nunca escucho... En el Club de los poetas muertos el profesor intenta que sus alumnos se empapen del presente, les enseña el significado de Carpe Diem ¿Pero acaso es tan fácil empaparse del momento, del hoy y el ahora? Ya desde pequeños nos proyectan nuestro futuro: Si te portas mal mañana no vas al parque, si no comes no crecerás, cuando seas mayor te dejaré hacer esto... Y claro! Una se pasa la vida soñando con lo que será mañana y mañana nunca llega. Empiezo a percibir que no es lo mismo ensoñación que soñar. Yo vivo ensimismada en mi sueño en vez de perseguirlo, quizás así nunca consiga alcanzarlo. Supongo que debo ser objetiva, perseverante y sobre todo creyente de mi misma, pero en el estado de ensoñación no soy nada de eso, todo lo contrario, me pierdo en un laberinto de sensaciones quiméricas.                              Me vino al pelo y de casualidad esta entrada en el blog "Déjame que te cuente" El Poder del Ahora










1 comentario:

  1. lo que cuentas... creo que tendrás que hacer un ejercicio de voluntad y centrarte más para poder así disfrutar más de tu presente y de los tuyos.

    venga, despiértate, mujer.

    biquiños,
    Aldabra

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