viernes, 15 de abril de 2011

De cuando el patito feo se convirtió en bello cisne

Es un duro aprendizaje el de la adolescencia.
De repente uno se da cuenta que todos los afectos que nos rodean, nos los tenemos que ganar cuando salimos ahí fuera, que no es moco de pavo enfrentarse al mundo que hay tras la puerta de casa. Una pasa de ser querida por su familia y sentirse protegida a tener que ganarse un sitio en el mundo, de ser defendida por papá y mamá a tener que protegerse y solucionarse sus propios problemas. Es difícil encajar ahí fuera, es duro y a veces hasta es horrible ¡En serio! Si no te ríes con los demás, si no haces lo que hacen los demás te pueden ocurrir dos cosas: O que los demás te sigan a ti, o que los demás se rían de ti. Y si es la primera opción, perfecto! pero si es la segunda... Si es la segunda, lo siento chic@, lo pasarás mal! Y qué vas a hacer? No se lo vas a contar a mamá y mucho menos a papá, quitarán hierro al asunto, te dirán que quieres ser el ombligo del mundo y que fuera de casa eres una más de tantos, que los amigos no existen, si acaso dos o tres, que si no te hacen caso que busques gente nueva con la que relacionarte... Pero qué difícil es empezar de cero, romper esa inseguridad, esa timidez y hacer amigos, qué duro es cuando te rechazan, que atroz cuando resultas indiferente! Te hundes en la miseria, te regodeas en la auto compasión, te refugias en la soledad...Y acabas haciéndote invisible, inaudible. Sin embargo no consigues hacerte insensible y lloras. Las lágrimas dejan surcos en tu alma adolescente que prueba por primera vez el rechazo sin estar preparada para ello. Ay si fuese ahora! Si fuese ahora te reirías de ti misma, te sería indiferente. No darías importancia a todos esos desprecios, porque en el fondo, la mitad de ellos son producto de tu imaginación. Si una naciese aprendida evitaría mucho sufrimiento, pero tampoco saborearía este momento en el que miras atrás y dices: Lo he logrado, parecía imposible, inalcanzable, pero ¡mírate! Eres lo que quieres ser, o mejor dicho, estás a gusto con lo que eres. Ya no te escondes de ti misma, ya no te reprochas ser tan tonta, ni tan torpe, ni tan sensible... La máscara tras la que te escondías ha desaparecido, el muro tras el que te protegías ha sido destruido, el patito feo se ha convertido en lo que siempre fue y no conseguía ver, lo que tú creías ser es lo que proyectabas en los demás de ti misma, sólo te han sabido ver  cuando tú has descubierto lo que realmente eres.


12 comentarios:

  1. Hundirse en la miseria y la autocompasión siempre es lo más fácil, pero hay que abrir los ojos y atreverse a tomar otro camino para poder llegar a ese destino en el que sonríes y estás a gusto con lo que eres.
    Me ha encantado el texto de hoy, un besote!

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  2. Hay gente que se lo pasaron genial en la adolescencia y que volverían encantados al instituto. Yo no lo pasé mal, creo que llegué a creer que me seguían, aunque nunca fue así del todo, pero me he sentido reflejado en el relato: Esa época de "ostacios" sentimentales, de no entender nada, ni a uno mismo, de sentirse incomprendido, caido de un guindo, con ese montón de capas que tanto pesaban...

    pero seríamos los mismos sin ese camino recorrido?

    Un besazo y gracias por recordarme las "coincidencias" me paso con calma a leer, veo que últimamente te has inspirado, me alegro mucho.

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  3. Muy bien contado ese proceso tan delicado, Misón. Adolescencia es adolecer, pero un día se deja atrás, se supera y a la vez se llora por su pérdida.
    Saludos blogueros

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  4. Sí que es duro hacerse mayor, sí, lo has expresado muy bien. Pero también es bonito, como bien dices. Todos habemos de pasar esa prueba, y por mucho que queramos proteger a nuestros hijos, no podemos evitarle el dolor de hacerse mayores.

    biquiños,
    Aldabra

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  5. Son momentos complicados, aunque al final te quedas con lo bueno, siempre hay momentos de tristeza... y eso (gracias a dios) se pasa...

    Besicos

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  6. DESASTRILLO, la adolescencia es como un ciclón, arrastra los sentimientos y los deja patas arriba. Hay que recomponer aquello que hemos aprendido en la niñez y darle nuevos valores, reafirmarlo para que otro tifón no se lo lleve. Un beso.
    SUSO, para todos es difícil la adolescencia, pero para algunos además es terrible, sin embargo no la cambiaría por nada del mundo. Un beso.
    JOSÉ ANTONIO, Lloro por su pérdida ahora que la pasé, pero en el trance de ser adolescente deseaba verme mayor e independiente ¿porqué algunos somos tan tontos? cómo cuesta darse cuenta de que hay que vivir el momento. Un beso, bloguero también.
    ALDABRA, Ahí le has dao, paisana! Es como revivir el dolor, la frutración, la soledad, el sentimiento de sentirte un bicho raro...Todo vuelve a aflorar cuando ves a tu hija pasar por el mismo trago. Pero ha de tragarlo sola. Un biquiño.
    BELÉN, Yo creo que hasta lo malo se ve ahora menos malo, será con la distancia de los años que hasta de eso se hace buenos recuerdos. Un beso, tocaya.

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  7. Que bien explicada la adolescencia, mi adolescencia y no era precisamente de las que me seguían, (tal vez esos dos o tres amigos), es muy dura y muy larga o por lo menos a mi se me hizo muy larga, que largo camino para aprender a ser yo misma, y ahora, que me siento bien pienso solo eso, que tonta fui, que diferente hubiera sido todo si hubiera sabido lo que ahora sé, sólo puedo decir una cosa maravillosa de las adolescencia, y son esos dos o tres amigos, que realmente valían la pena, ahora esos amigos han volado, como yo, y están lejos, los echo de mucho de menos.........
    Gracias por este post, precioso post.
    Raquel

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  8. Hola guapa ! Yo lo pase muy bien en la adolescencia , playa , cero responsabilidad , amigos ...pero no volveria . Volveria a los 20 pero no a los 14 ni loca.
    Es duro ser adolescente por que pasan ( como muy bien dices ) de estar protegida a enfrentarte con la cruda realidad , lo bueno es tener quien te vaya dirigiendo como los padres.
    Un besazo
    Maria

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  9. Es durilla la adolescencia, sí. Yo tampoco volvería atrás (ni para coger carrerilla...) ;-)
    Un abrazo.

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  10. aii q vivir la vidaa carpe diem

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  11. REGALO, mis mejores amigos son de la adolescencia y aunque cada uno sigue su camino, están siempre que los necesito. Un beso.
    MARÍA, para mi fue un duro aprendizaje pero bello también. Un besazo para ti también.
    BUENAS NOTICIAS, jejeje, ¡qué bien estamos como estamos! Un beso.

    ANÓNIMO, pues sí, Carpe Diem.Y Gracias por la visita.

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  12. anda pues cuando encima en casa te desprecian y te infravaloran... ya vas auncon mas desvrntaja y te plantas en los 40 incapaz de ver el cisne pk ni sikiera existe

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