jueves, 30 de septiembre de 2010

'El periodismo es una condición nerviosa' :: Periodismo :: Prensa :: Periodista Digital

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Ignorancia colectiva

Podemos estar orgullosos los españoles. Me encanta la respuesta positiva con la que ha sido acogida esta huelga. Como nos sobra dinero nos podemos permitir el lujo de destruir mobiliario urbano. Como somos muy civilizados se nos ocurre que lo mejor es sembrar el kaos durante el día de la huelga porque ésta respalda todo delito que llevamos a cabo. Y en realidad somos unos COBARDES. Esperamos hasta que no hay solución para manifestarnos, ¿a cuento de qué una huelga ahora? En vez de habernos manifestado TODOS pacíficamente mucho antes, preferimos dejarnos llevar como marionetas por una parte del PODER CORROMPIDO (los sindicatos). ¿Somos tan ingenuos como para creer que nos representan? Esto es un ejemplo de cómo lo hacen. Lo único que pueden conseguir así es separarnos más. ¿Creen que la mayoría de los españoles estamos de acuerdo con estos actos vandálicos? No! Esto nos aleja del objetivo de la protesta, la cual tenía que haber sido mucho antes y no dirijida por los sindicatos sino por el pensamiento colectivo de todos los españoles. Somos conformistas pero cuando se nos azuza respondemos como ignorantes, nos dejamos guiar por quienes no defienden nuestros intereses sino los suyos propios, ¿qué han hecho los sindicatos por todos los que han perdido sus trabajos, recibido finiquitos totalmente injustos, si es que los han recibido? ¿qué han hecho por los que siguen trabajando y llevan meses sin cobrar?   Y ahora nos convocan a una huelga y nosotros les hacemos honor a todos sus despropósitos acudiendo a ella. La sociedad española tiene un grave problema y es que no tenemos iniciativa propia como pueblo, no somos solidarios con los problemas que afecta a un sector u otro de la sociedad, pero por encima de todo somos ignorantes, porque si cae uno caemos todos, y sólo hemos sido capaces de verlo ahora, cuando no hay remedio.


Quiero transportar aquí la respuesta a un comentario sobre esta entrada en la que me tachan de sensacionalista y de extrapolar el comportamiento incívico de unos cuantos a todos los que hicieron la huelga, aparte de recriminarme por llamar  alegremente ignorante a todo dios.  Esta es mi respuesta para que los que piensen como esta persona (respeto su parecer pero no lo comparto) entiendan o respeten lo que pienso yo:


    No es sensacionalista si analizas lo que sucedió ayer en muchas ciudades de España, no han sido sólamente unos cuantos, yo también te puedo decir que tú tratas de quitar hierro al asunto cuando es preocupante. Y verás que me incluyo en la ignorancia y no me tacho alegrmente a mi ni a nadie, al revés, lo digo tristemente. Cuando todos debimos estar unidos no hicimos nada y ahora nos convocan de manera improcedente a una huelga sin sentido y nosotros acudimos en un momento en el que el país no está para huelgas ni el gobierno en disposición de aportar soluciones, simplemente porque la mala gestión les ha llevado hacia un callejón sin salida. Y cuando digo ignorantes me refiero a cierta parcela de nosotros mismos en la que debemos entender que tenemos que salir a la calle cuando empiezan a suceder las cosas, no a última hora cuando ya no hay nada que hacer.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

SIEMPRE TENEMOS LA OPCIÓN DE AYUDAR A LOS QUE NOS RODEAN

Con mis horarios cuando trabajo no dispongo de mucho tiempo para colaborar con asociaciones, pero mi labor humanitaria va conmigo a todas partes. Aún mi madre se puso a recordar este verano con una vecina lo que yo había hecho hace 14 años y yo ni me acordaba y además me dio verguenza que lo hiciera delante mío,jeje.Resulta que yo trabajaba en el quiosko de mi exsuegra y todos los días venía un chico portugués,indigente, a comprarme un cigarro o dos(fíjate que aún se podían vender sueltos) valían diez pesetas y él me las traía las diez, en pesetas, o las 20 si compraba dos. El pobre, en pleno invierno andaba con unos zapatos todos abiertos, vamos! que tenían bocas los zapatos, y ya me dirás, con la lluvia se mojaba todo. Yo sufría viéndolo porque aparte no era el típico gorrón pues había muchos otros que simplemente se acercaban al quiosko y me pedían el cigarro sin pagarlo, pero él no! te digo de verdad que yo lo pasaba mal e incluso cuando estaba en casa y había temporal me acordaba de él. así que un día le pedí a mi madre( ella tenía antes una zapatería) que me vendiera unas botas buenas para la lluvia, ella no quería que se las pagase y entonces le dije que no eran para mi ni para mi ex sino para este chico y se me puso a echar la bronca: tú no cambias! pero no ves que al final él las va a revender para comprar droga o lo que sea. Total! que me puse en mis trece y compré las botas, claro que no sabía el número, pero más o menos llevaba un 42, así que le compré un 43. Se las di con verguenza por si le parecía mal, pero me quedé más tranquila de saber que si volvía a ir con los pies mojados era porque quería. Ya ves! pues no me acordaba de eso y el otro día lo sacó mi madre a colación de una conversación en la que mi padre decía que yo quería cambiar el mundo. Mi padre siempre me reprocha esa faceta, porque sabe que sufro con esas cosas, pero en el fondo se siente orgulloso de mi.

lunes, 27 de septiembre de 2010

LA VIDA ES TAN BELLA QUE NO MERECE LA PENA VIVIR SIN VIVIRLA






Muchos años me sentí así, ahora me leo y pienso que jamás volverá a pasarme o eso espero. Ahora, cuando encuentro baches en mi camino cojo carrerilla y los salto, cuando me siento triste busco cualquier cosa que me alegre, por ejemplo mis hijas, cuando me siento defraudada no me hundo,me crezco! Y cuando miro hacia atrás pienso en esta bella lección que me dio la vida: que es tan bella que no merece la pena vivir sin vivirla.






Encerrada sin poder salir de mi misma, atrapada, muerta de miedo y escondida de mi propia vida. Tiemblo ante los rostros de los que me ven y mis ojos que no mienten temen sostener la mirada de los que me hablan. Siento que de un soplo me pueden derrumbar pues estoy tan débil...Sufro y no sé cómo apagar este dolor
y el problema es que no creo en mi.


Estoy aterrada, durante años he estado en el limbo, es fácil, cómodo, pero patético.Miro hacia atrás y me hundo. Perdí tanto tiempo en el país de nunca jamás...   


Sé que te quiero amor, sólo sé que te quiero. Cómo explicarte que mi tristeza no proviene de ti, quiero ser sincera y hablarte con el corazón, decirte que mi alma es una esponja que absorbe todo el dolor. No quiero que sientas mi soledad, ésa que está pegada a mis entrañas, sólo siente mi amor.

Mi corazón sufre de invierno...

Yo necesitaba tanto tu abrazo en ese momento...Parecía un perro de la calle lamiendo tu mano, pidiendo una caricia...

¿ No hay una línea recta para mi vida? por más que lo intento siempre camino en círculo.

A veces uno se olvida de vivir la vida, simplemente la vive.

Soy una niña que tiembla en la noche y me embarga la sensación de que el mundo es tan grande y yo  tan pequeña. Pero es el miedo el que me hace pequeña, el que no me deja crecer ni creer en que puedo lograrlo.

Siento verguenza de mi, quiero salir ahí fuera, pero, ¿qué decir cuando me vean? Quiero disimular mi tristeza, quisiera de hecho que no existiera, pero no soy capaz de sentir otra cosa.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

LA VIDA PASA Y LOS MALOS MOMENTOS TAMBIÉN

 Esto va para los que os sentís así ahora, cómo yo me sentí hace unos cuantos años. Es un pequeño extracto de mis diarios de adolescente. Cuando os leo me identifico con ese dolor que sentís, vuelvo a recordar esos malos momentos y la conclusión que saco es que ha tenido que ser así para que yo madurara, no quiero decir que tengamos que sufrir para crecer como personas, pero a los que nos pasa nos caracteriza una profunda sensibilidad.




Depresivamente triste, real y verdaderamente hundida en mis dudas. Huir es mi única salida, pero ¿cómo huir de mi misma? Me siento sin fuerzas para luchar contra algo que está dentro de mi, que tengo tan arraigado que no me deja vivir. Quisiera morir, una solución fácil a mis problemas, pero ni la misma muerte quiere ayudarme. Nisiquiera mis pensamientos se concentran en algo alegre, divertido, me torturan contínuamente y no puedo soportarlo. Mi vida es horrible, quisiera negarlo, pero no me engaño. Soy incapaz de apartarme de la soledad ¿me atrae ella a mi o yo a ella? Me siento vacía, sin ganas de vivir, estoy cansada de esta comedia de la que me siento el bufón que no puede aspirar a algo más grande, más importante. ¿Qué hago yo aquí, en este mundo en el que no encajo? ¿porqué no soy capaz de inspirar amor o un poquito de atención? Me veo diminutamente pequeña, insignificante para los demás, tan fea de alma...
Ojalá, como dice Silvio Rodriguez, no me queme en mis brasas, para no ver mi alma convertida en carbón. Ojalá que mis penas no se vuelvan recuerdos, para no vivir en eterna tristeza. Ojalá mi enemigo me estreche la mano, porque quiero dejar de luchar. Ojalá que mi mente descanse en aguas claras, para que mi corazón pueda ver el fondo de mi alma.


Dile a la muerte si me busca que no me escondo,
Dile que no me aterra su tenebrosa oscuridad
Dile que cuando venga a buscarme la estaré esperando.



Sufro de soledad, esa que abruma y te sigue a todas partes..


Quiero dormir profundamente , sumirme en un sueño maravilloso y no despertar jamás, o volverme loca y no reconocer ni distinguir la realidad y poder creer que en este mundo también hay sitio para mi, aunque no sea verdad...

martes, 21 de septiembre de 2010

ACNEDOTARIO DE UNA CORTA

Como soy un poco corta o de mente lenta y a veces mi cerebro se resetea y le cuesta procesar la información, tengo unas cuantas acnédotas de las cuales me suelo reir, aunque más de una vez me he visto en apuros por culpa de esta pequeña tara de mi cerebro. Una de esas acnédotas es ésta:
Una noche había salido en Vigo con mi marido, mi hermana y mi cuñado, estando de copas nos pusimos Patri y yo a recordar tiempos pasados y ella comentó lo mal que se lo hacía pasar yo pues era una cabra loca y una inconsciente, ya sabeis! hormonas, adolescencia, etc, etc, etc. Mi marido no entiende que yo pudiera ser así ni actuar como actuaba y se enfada, ¡ justo ahora que he madurado! Así que esa noche se enfadó al oir acnédotas de mi adolescencia alocada. Total ! que mi hermana y cuñado se fueron y nosotros íbamos en busca de un taxi que nos llevara a Chapela, que queda a 15 minutos más o menos desde el centro de vigo,pero como seguíamos discutiendo porque yo no entendía porqué él se enfadaba por algo del pasado si ni siquiera me conocía de aquellas, y él no entendía cómo yo podía haber sido así ( a todo esto yo pensando: pues si soy así ahora es porque antes había sido como era. La consecuencia de mi YO pasado es mi Yo presente ¿cómo puede reprochármelo si me quiere tal como soy?) Bueno, a lo que íbamos, pues nada, se cabreó más y más y me dejó plantada allí y se fue caminando. Yo pensé que me esperaría más alante, pero no, qué va! se largó andando hasta Chapela, a las dos de la mañana , un tramo que a pie desde el centro tardas como una hora y pico en hacer. Yo me puse a caminar y pensé en coger un taxi, pero como no quería llegar antes que él, pues estábamos de vacaciones en casa de mis padres y no me apetecía que por casualidad despertaran y vieran que venía sola me decidí a ir caminando casi hasta la periferia de Vigo y allí coger un taxi. Así que allá que me fui, con un cabreo que pa´qué y cuando llegué a la parada de taxis no había, llamé por teléfono para que me mandaran uno y entretanto que lo esperaba apareció un tío, me empezé a acojonar, pues era miércoles y la calle estaba desierta a esas horas en esa zona, pero seguí muy estirada, allí esperando el taxi. Entonces se me acerca el tío y me pregunta : ¿ no hay taxis?  A lo que yo respondo : No, no lo ves? ¡ era evidente, a no ser que existieran los taxis invisibles, claro! Le respondí ya a la defensiva del acojone que tenía. ¿ y que hace aquí tan solita?  me pregunta. Esperando un taxi, respondo.El tío tenía acento sudamericano o eso me pareció a mi porque después resultó ser moro ¡ vaya oído el mío!
¿ y tú de que trabajas? me pregunta otra vez a lo que yo de gilipollas le respondo : pues de lo que se tercie. (porque en esos momentos estaba en el paro y trabajo de lo que haga falta, desde llevar un economato  hasta de camarera, el caso es que no tenía ni que haberle contestado) bueno, pues va el tío y me dice: Y por una mamada... ¿cuanto cobras?  ¡Claro, tal y como lo escuché me pareció la típica expresión sudamericana, como si me hubiera preguntado :  y por curiosidad... ¿cuánto cobras? Así que le respondí para más I.N.R.I de mi gilipollez : Pues 900 euros. ( a todo esto yo cabreada, deseando que se largara o que llegara el taxi de una puñetera vez) Cuando le dije 900 euros exclamó: ¡ Tanto! ¿por una mamada? Y ahí fue cuando caí en la cuenta de que se pensaba que estaba tratando con una Puta ¿ cómo podía ser? ¡ yo no tenía pinta de puta! Entonces me indigné y empecé a gritarle que si quería putas que se fuera a Montero Ríos que aquí no había putas, me fui hacia él gritando como loca, casi que le pego, entre el cabreo con mi marido y después eso ¡ ni miedo ni ostias ! Al ver mi reacción se alejó un poco pero se quedó por allí hasta que cuando llegó el taxi coge él y lo para, el taxista paró y ya me estaba empezando a subir la sangre al cerebro cuando pasó de él y vino a recogerme. Fue él el que me aclaró que el tío era un moro y yo me sentía ridícula e indignada al mismo tiempo, sin embargo no pude aguantarme las ganas de reirme de mi. Y es que desde luego, yo no cambiaré en la vida, soy corta, inocente, ingenua o como querais llamarle, pero no me gusta pensar que me van a atacar a la primera de cambio, o que el que se acerca a mi quiere algo ( ligarme o lo que sea) Por ejemplo, si estoy en una discoteca con amigas y se me acerca un chico y me da conversación educadamente sin empezar con la típica frase de: qué hace una chica como tú en un sitio como éste, no lo espanto, pero no porque quiera algo con él, sino porque no quiero ser tan mal pensada de creer que pueda querer algo más que charlar un rato y conocer gente. Al fin y al cabo, para eso salimos, no? Somos seres sociales por naturaleza, a mi me gusta conocer gente y eso no significa que busque algo más, aunque me he dado cuenta que mayoritariamente sí sucede eso.

lunes, 20 de septiembre de 2010

CACHITOS DEL CORAZÓN (HOMENAJE A JOSÉ ANTONIO LABORDETA)

A lo largo de nuestras vidas pasan personas que dejan huella imborrable en nuestra memoria, sentimientos cálidos en nuestros corazones, recuerdos bellos pero amargos que ponen una sonrisa triste en nuestra boca, nos dejan, pasan de largo y nos dejan vacíos, confundidos, nos dejan haciéndonos sentir tan pequeños que creemos morir un poco con ellos, y en realidad una parte de nosotros muere sino les dedicamos nuestros recuerdos, ese rincón que reservamos para ellos está vacío hasta que comprendemos, que si dentro de nosotros guardamos ese cachito dedicado a ellos, jamás habrán muerto del todo. en mis sueños, los veo y es tan real que al despertar sonrío.
Quiero aprovechar estas letras (ya publicadas anteriormente aquí) en homenaje a  ese gran poeta, cantautor y luchador de sueños que fue José Antonio Labordeta, estará siempre en nuestra memoria histórica pero sobre todo en la huella imborrable que dejó en los corazones de los que como él luchamos a pesar del miedo, a los que buscamos en ese mismo miedo la valentía para levantar la voz. Aquí les dejo una de sus canciones.




CANTA, COMPAÑERO, CANTA

Agua para el erial,
y trigo para el barbecho.
Para los hombres caminos
con viento y con libertad.
El miedo tiene raíces
difíciles de arrancar,
si ves que se hacen cadenas,
rómpelas y échate a andar.

Canta, compañero, canta,
que aquí hay mucho que cantar;
este silencio de hierro
ya no se puede aguantar.

Erizando los trigales
una voz viene a anunciar,
el camino en el que andamos
tu rabia lo encontrará.

Canta, compañero, canta,
que aquí hay mucho que cantar;
este silencio de hierro
ya no se puede aguantar.

Por el alba del camino
a tu hermano encontrarás,
dale la mano y camina
hasta llegar al final.

Agua para el erial,
y trigo para el barbecho.
Para los hombres camino
con viento y con libertad

AUTOR:    José Antonio Labordeta.

sábado, 18 de septiembre de 2010

SIEMPRE FUI UNA SOÑADORA

Ya de pequeña fui una niña dramática, me atraía más la soledad o quizás su etiqueta, me sentía más interesante. Siempre fui una soñadora, solía ir en el autobús figurándome que era la protagonista de una peli y me encantaba observar a la gente, cómo gesticulaban, me parecía fascinante intentar adivinar de qué estarían hablando, cuando sentada, miraba tras el cristal a los viandantes. Sin embargo creo que nunca fue más que una etiqueta, algo debí ver en la tele, algo me debió influir tanto, que quise atribuirme ese derecho a ser solitaria, o quizás fue la necesidad de canalizar todo lo que en mi interior bullía y es que aparte de mi vida exterior, tenía una interior que no podía compartir ¿para qué si nadie entendía? Me comunicaba mejor conmigo misma. Mi yo de cara a la gente era patoso, bocazas, sin sentido y aún a veces me ocurre. Pero cuando cerraba la puerta de mi habitación algo mágico ocurría, sobre todo cuando conseguí mi primer aparato de radio ¡ qué buenos ratos he pasado! La noche era mi manto, mi espacio, mi musa, mi momento más deseado, cuando el silencio hacía aparición, cuando no había peligro de que mi hermano invadiera mi intimidad, ni mis padres. En esos momentos me sentía libre, para soñar, para pensar, para llorar, para escribir. Me encantaba encender la linterna, no me dejaban tener la luz encendida después de las 9 de la noche, así que me metía debajo de la sábana y parecía que estaba de acampada, también jugaba a hacer figuras en la pared con las sombras, o encender el globo terraqueo, girarlo y poner el dedo e imaginarme en el país que señalaba...Siempre fui terriblemente soñadora, pero no solitaria.

TANTO ENTUSIASMO!

Después de casi dos semanas sentada frente al ordenador, casi sin dormir, sin hacer ni caso a mis hijas ni a mi pirata por culpa del puñetero blog, esta mañana me he levantado sin poder abrir los ojos, cansada, con sueño atrasado, la espalda dolorida de" mala higiene postural" ( es que está de moda llamarlo así) ,pero sobre todo me he levantado culpable. Sí, os explico, me lleva mucho tiempo, días, hacer lo que otros en un par de klips y me he obsesionado demasiado intentando decorar mi espacio, mi rincón, que, al final, dentro de mis posibilidades tanto tecnológicas como decorativas ha quedado así, como lo veis. Además está el tema de publicitarlo a través de los feeds, cosa totalmente desconocida hasta ahora para mi, y que todavía tengo bastante descontrolada, aunque para mi alegría si escribís el nombre de mi blog en google, aparece, lo malo que ¿quien va a klikar Masdemisón en el google? Bueno, da igual, me estoy yendo por las ramas, lo que intento decir es que siento remordimientos, esto me quita tanto tiempo que tengo una parcela de mi vida totalmente desatendida ¡ la más importante! y claro, ¿cómo lo soluciono? pues intentando recompensar con permisos que rutinariamente no daría a mis hijas, con carantoñas a las que mi piratilla no está acostumbrado a ver en mi, y ésto no puede ser. Además, si hago todo esto es para escribir, que es lo que me gusta realmente(bueno, que me lean también) y no he escrito una sola palabra desde que empezé, si veis que las entradas tienen la misma fecha es porque tenía un lío montado en mi antiguo blog y tuve que crear uno nuevo, así que lo que hice fue trasladarlas, copiando y pegando, pues no quería migrar el blog, sino configurarlo totalmente.  Total, que se acabó! Basta de buscar cachibaches para el blog, así como está así se quedará, mi vida personal corre peligro, mi salud física corre peligro y mi salud mental.... a punto estoy de engancharme a esto de los ordenadores, me levanto pensando en buscar widgets, en encender el ordenador todavía sin desayunar y no puede ser. Yo! tan íntegra, tan de predicar hacia fuera! me averguenzo de pasarme la noche y el día aquí, ¿tiene sentido? Si sólo quiero que me leais, pero eso escapa a mi alcance, al de los widgets y al de los feeds, si me quereis leer me leereis y sino no.  Tanto entusiasmo desbordando no es bueno, hay que dosificarlo o corro el riesgo de alcanzar la obsesión y el fanatismo.


  

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Análisis interno, examen de conciencia y posteriormente, propósito de enmienda.

Hermana, no quiero postergar esto por más tiempo. No te he llamado por miedo a terminar de estropear las cosas, pues llegado a este punto es más fácil que una palabra mal dicha confunda la verdadera intención de hacerte entender que a pesar de todo lo que te he dicho y hecho a lo largo de nuestras vidas, lo único que importa es que nos queremos, que somos hermanas y que siempre estaremos la una para la otra.
A veces me olvido de ése detalle tan importante y dejo que la balanza se incline ante chorradas y menudencias que realmente no pesan a la hora de medir el amor que te proceso.
Sabes que soy de mente impulsiva y de lengua afilada, de poco reflexionar en caliente y de herir conscientemente a quienes más quiero en esta vida y tú, querida hermana, te encuentras en esa corta lista. Déjame decirte que siempre estarás en ella pase lo que pase, como te digo, que también Jandro lo está aunque él no lo sepa.
De nada me sirve pedirte perdón, ahora que el mal está hecho, las palabras hieren y quedan grabadas, sólo me queda el consuelo de esperar que éstas también ahonden en tu corazón y de que sientas que son las que verdaderamente importan: TE QUIERO CON TODA MI ALMA.
POSDATA: Reconozco que soy celosa, no sabes lo difícil que se me hace controlar ese sentimiento dañino que se apodera de mi y mancha el perpetuo amor que os tengo.
Me lastimo a mi misma y a los demás pensando que al no estar cerca de vosotros no me querais tanto a mis hijas y a mi, estoy celosa de Olaia porque pienso que mis hijas ya no son tan queridas y éso es lo que al final confunde y envenena mis mejores sentimientos. Sé,  al reflexionar, que estoy equivocada, pero no sabes cuán poderosos pueden llegar a ser los celos. Esto no es una reflexión que haya surgido ahora con nuestro enfado, es algo inherente a mi en cada momento que he sentido esos celos irracionales, siempre lo he sabido y lo he entendido así, pero no puedo evitar que a veces se me nuble la razón y cargar la artillería con quien no lo merece. Por eso reconozco que hiero conscientemente, a eso es a lo que me impulsan los celos, a hacer daño.
Voy a intentar controlar esos celos estúpidos que me van a acabar enemistando con lo que más me importa en esta vida: MI FAMILIA.
Tú mejor que nadie sabes que ya he tropezado varias veces en esa misma piedra, pero de todo corazón te pido que no dejes que mis celos te sigan haciendo daño.
                                                                                                                                     Tu hermana que te quiere y querrá siempre:  Belén

martes, 14 de septiembre de 2010

¡ QUÉ TRISTES SON LAS DESPEDIDAS!

Nunca podré describir con exatitud la tristeza que me embarga cada vez que me despido. Ojalá ese último día de las vacaciones pudiera saltármelo, irme sin decir adiós, sin tener que tragar saliva para empujar ese nudo que se me hace en la garganta y se me instala en el estómago. Volveremos a vernos...Pero qué eterno se me hace ése intervalo, qué de cosas me pierdo. Los niños crecen y los viejitos siguen su camino del dorado otoño sin mi, mi mano amiga sólo puedo ofrecerla por teléfono y eso duele, es duro no estar ahí cuando me necesitan y también cuando llegan esos momentos felices de compartir.

lunes, 13 de septiembre de 2010

MALDITO EGO

Hay días en que una no está para nadie, ni siquiera para sí mismo, hay mañanas que al despertar una piensa que no merece la pena levantarse. Pero la sonrisa de los míos, el amor, el cariño que en mi vuelcan, hace que esos momentos en los que ni yo misma me aguanto sean aceptables, soportables, hace tanto tiempo que no me siento sola que cuando estoy así me siento ridícula, ya no me da por llorar ¡sería un consuelo! ni por escribir, no me da por gritar ni patalear, es algo parecido a la indiferencia, es un no sentimiento, un vacío en medio de tanta plenitud, es una carencia de sentido de mi propio existir no siendo madre o esposa, es un estado de conformismo conmigo misma. Será que mi destino acaba aquí, que no tengo más que aportar al mundo ¿o será que tengo miedo, miedo de volar alto por si me estrello? Soy una soñadora y mis sueños han alzado tanto el vuelo que temo no alcanzarlos, temo el fracaso. A veces proyecto mis sueños a un futuro que quizá se me antoja lejano, la verdad que lo que he soñado tener hasta ahora, lo tengo. Pero quiero más, mis metas están cumplidas, necesito un nuevo objetivo que cumplir, pero no me siento con la fuerza que da la juventud, ni dispongo del tiempo para las cosas que importan a mi ego, ahora tengo otras prioridades, esas que un día fueron sueños y hoy son realidades. Y la verdad que me da miedo arriesgar esta pequeña felicidad que tengo.

CACHITOS DEL CORAZÓN

A lo largo de nuestras vidas pasan personas que dejan huella imborrable en nuestra memoria, sentimientos cálidos en nuestros corazones, recuerdos bellos pero amargos que ponen una sonrisa triste en nuestra boca, nos dejan, pasan de largo y nos dejan vacíos, confundidos, nos dejan haciéndonos sentir tan pequeños que creemos morir un poco con ellos, y en realidad una parte de nosotros muere sino les dedicamos nuestros recuerdos, ese rincón que reservamos para ellos está vacío hasta que comprendemos, que si dentro de nosotros guardamos ese cachito dedicado a ellos, jamás habrán muerto del todo. en mis sueños, los veo y es tan real que al despertar sonrío.
 

EL GUSTO POR EL PECADO

Me miré al espejo y sentí curiosidad por saber qué habría allí abajo, sólo sabía que cuando lo rozaba con suavidad daba gusto en la barriguita y que mamá y papá decían que tocarse ahí era pecado. Ummm...PECADO, ¿ sería eso lo que me provocaba desconcierto y curiosidad ? ¿ qué diferencia habría entre tocarse ahí y tocarse en un brazo ? Sentía el mismo gusto si me acariciaba el brazo desde el hueco del codo hasta la muñeca, ¿ acaso lo que era pecado sería el hecho de que me gustaba ? Decidí arriesgarme y miré que mamá no anduviera cerca, eso también me excitaba, cerré la puerta y me subí a la coqueta después de quitarme las braguitas colocándome sentada frente al espejo, fue entonces cuando la descubrí, oculta entre mis piernas, parecía una conchita e intenté abrirla pero de repente apareció mamá y me repitió que eso era pecado.

TARDES DE BESOS

Me acompañaba a casa todas las noches, después de una tarde de besos en un apartado rincón de la cafetería.Yo era aún adolescente y él un hombre recién estrenado todavía. En el camino oscuro íbamos haciendo paraditas,él besaba mis labios doloridos, yo mordía su oreja,él me tocaba el culo y me apretaba contra su pecho.El olor varonil de su colonia me enloquecía y mojaba mis braguitas. A duras penas lográbamos dejar a medias al deseo.    Una noche en el camino lo enredé, como el hilo de la araña, me volví pegajosa, no dejé que se apartara, sabía donde tocarlo y hacer que no parara.

SÉ VALIENTE!!

Ser valiente significa abrirse a los demás, desnudar tu corazón y mostrarte tal como eres, señalar tus defectos, analizarlos e intentar cambiarlos. Pero para ser valiente integralmente, tienes que saber también apreciar tus virtudes y reafirmarlas, dejar atrás ese miedo e inseguridad que no te deja ver ni valorar lo bueno que hay en ti. No es pedante saber y reconocer que hay cosas buenas en ti, no confundas humildad con estupidez. Ser humilde significa vivir con tus virtudes sabiendo reconocer tus defectos. Ser estúpido significa vivir sólo con una parte de ti misma dejando a la sombra la otra, da igual si es la mala o la buena, para poder evolucionar tienes que trabajar con las dos, poder complementarlas, así tus virtudes convertiran tus defectos en meras características de tu personalidad. ASÍ QUE SÉ VALIENTE

En algún lugar del mundo está el que me ama sin saber quien soy, al que amo sin saber quien es

Todo empezó con el final. Se atisbaba el ocaso de nuestra relación, llevaba años siendo la crónica de una muerte anunciada, perdón al escritor por robarle el título, pero así estaba mi relación. Después de tantos años luchando contra la muerte de la unidad familiar de número tres, todo se íba al garete, me cansé de ir en busca de la utopía que era la felicidad con mi pareja y con mi hija, era agotador ir contra corriente, mis fuerzas estaban al límite, mi voluntad de querer lo imposible, desengañada. Aún así no quería reconocer la derrota, no quería tirar la toalla. Pero algo me cogió desprevenida, el amor, lo que yo buscaba con aquel que compartía, de repente lo encontré en un desconocido. Antonio, se llamaba, y la gracia estaba en que quien de él me hablaba era mi marido que lo conocía. Empecé a sentir curiosidad por esa persona, pues no conocía ningún majorero del que hablara bien un gallego ¡ qué fama más distorsionada ! Un día se presentó la ocasión y conocí al chico en cuestión, no se me presentó, ni él me miró, pero yo me sentí ofendida, si tan enrrollado era ¿ porqué a mi no se dirigía? yo, con el grupo de amigos, pero apartada, siempre sola, era sólo la mujer de mi marido, la insignificante que no sobra pero tampoco hace falta, la que grita en silencio, la que nadie escucha, y ese día como los otros, arrinconada en mi esquina del mundo, nadie me hizo caso, nadie me lo presentó, no hizo falta, yo no era importante. Mientras ellos reían, yo pensaba:¡ qué enrrollado, el majorero, que a mi ni me habla ! Como con ellos se ríe, ya es majo. Pero al mismo tiempo, lo miraba y me gustaba. Con el tiempo me contó, que por mi preguntó ¿quién es esa chica tan guapa? a lo que "un amigo respondió" Es la mujer de Fernando,guapa es, pero también problemática. Gracias a mi "amigo" doy, porque en él la curiosidad despertó, ya no dejó de pensar: ¿porqué está sola en aquel rincón? Al cabo de un mes salí con una compañera, ella de repente desapareció sin dejar seña, me vi sola en la discoteca. Intentando distraerme, bailé en la pista con verguenza, con ganas de llorar, pensando ¡ dónde estará ésta ! Aguantándome las lágrimas y mi inseparable soledad decidí seguir bailando ¡ hasta que me di cuenta ! Alguien me estaba mirando. Cuando reconocí quien era, mi corazón dio un salto. Me pregunté ¿porqué me mira, qué estará pensando, quizás qué coño hago, sin mi marido, aquí bailando? Me sentí juzgada, siendo yo la que juzgaba lo que él pensaba. Como si me hubiera escuchado se acercó y preguntó constatando ¿ tu eres la mujer de Fernando ? Yo le respondí sí y nos presentamos. Comenzamos a charlar y él me dijo ¡ qué relación más rara la tuya con tu marido ! a ti siempre te veo sola y a él con amigos. Yo le contesté justificando: yo soy muy rara y fernando está quemado, cansado de mis histerias y de mis rollos, lo tengo amargado. Sorprendido me respondió ¿ cómo hablas así de ti misma ? ¡ quiérete mi niña ! Me dijo que desde que yo había llegado al pueblo en mi se había fijado, después, aquel día, se había enterado, yo no era libre, mi corazón estaba ocupado, sin embargo siempre nos veía a cada uno por nuestro lado. Mientras esto me decía, la sangre me subía acelerada y hacía latir mi corazón ruidosamente, ¡ no podía creer lo que oía ! Al mismo tiempo me decía ¿cómo puedo contarle todo esto a un desconocido? Hablamos toda la noche, me abrí como un libro revelándole los enigmas de una relación basada en el engaño, le expliqué que jamás quise a mi marido como éste hubiera deseado, aunque siempre lo intenté, pues se lo debía, era incapaz de amarlo, eso lo hacía infeliz y yo me odiaba por no lograrlo y me sentía culpable de iniciar una relación en la que no había amor sino amistad , un día le revelé a mi marido que no estaba enamorada de él pero que quería intentarlo, no quería romper una relación de años, a él esa confirmación de sus sospechas le hizo mucho daño y aunque aguantamos , nuestra relación se siguió deteriorando. Nuestra hija sufría las peleas y mis llantos, mi marido poco a poco se hizo déspota, yo misma le había entregado la llave con la cual ejercía su razón por encima de la mía ¡daba igual! el día que desnudé mi alma ante él, perdí toda la razón que pudiera tener, vivíamos una vida caótica, desordenada, desequilibrada, yo no podía ejercer ningún tipo de influencia sobre él, él era quien dirigía el barco, yo apenas tomaba el timón, si yo quería descanso e intimidad, él juergas, amigos y actividad. Si yo quería rutina, él aventura y diversidad, pero yo en esos momentos necesitaba orden y concierto, me pilló en un momento que no podía con eso y me perdí, me perdí en mis lamentos. Antonio escuchaba la historia de mi vida,mientras tanto, se hizo de día. Me acompañó a casa y mientras se despedía, yo pensaba ¿ lo veré otro día ? Me dijo adiós y yo entré en casa, fernando dormía, esperé a que despertara y le conté mi versión, conocí a un chico, no le dije quien, me gusta y yo le gusto, no quiero que lo nuestro acabe, pero necesito amor, si lo intentamos en serio, me olvido de esto, pero si no es así, déjame ser feliz, no puedo más con este vacío. Fernando me contestó que si me gustaba ¡ a por él ! me dejaba libre ... Pasaron dos semanas sin noticias y un buen día Fernando dice ¡ qué callado te lo tenías ! con sorpresa contesté ¿ el qué ? y él me respondió: quien era el que te gustó. Yo me ruborizé, pero mi curiosidad me empujó ¿ porqué ? pregunté. Pues porque estuve hablando con él, se me acercó y me contó que aquella noche contigo habló, que le gustas y que no quiere meterse en medio de una relación, pero que si lo nuestro no funciona, él va a ir a por todas. Me quedé estupefacta y al mismo tiempo encantada, yo había pensado que al hacerse día se rompía el encanto, y me decía, ¡ yo con una niña de seis años qué puedo esperar más que se olvide de lo que hemos hablado ! Mi marido me preguntó, ¿y tú que tienes pensado? porque éste va a por ti! a lo que yo le contesté muy sinceramente: pues no lo sé. Estaba aterrada y al mismo tiempo flotaba, volaba, hacía tanto tiempo que no me sentía así, enamorada! me sentía triste y desolada por un lado, eufórica y pletórica por el otro, no podía creer que ese chico le hubiera echado tantos arrestos... que hablara con Fernando fue para mi la primera prueba de su amor. Me levantaba pensando en él y me acostaba pensando en él, no podía apartarlo ya de mi mente, de mi corazón, de mi alma y de mi vientre, dicen que es donde se siente, ese cosquilleo ardiente, esa pasión renaciente... de repente, qué feliz era! Aunque una mancha nublaba ese estado de pletórica felicidad, si pensaba en lo que íba a suceder en breve, nueve años de relación al garete, mi hija partida entre dos frentes, su padre y su madre, su todo se íba a convertir en algo diferente, para bien o para mal, se acababa la historia de un amor equivocado, lleno de frustraciones, de dolores, de amargor, pero al fin y al cabo y aunque diferente, asistíamos los tres al final de un amor. Pasaron los días, los meses, y aunque el pueblo es pequeño, no me encontraba con él, empecé a dudar, a creer que se había echado atrás, y al mismo tiempo me decía, no sueñes Belén, ¿quién a ti te va a querer? ¿porqué va a ser diferente esta vez? De noche nos desatamos, funcionan los sentidos, te dicen cosas bonitas en las que quieres creer, pero la luz del día se impone con azul frialdad y lógica aplastante, se lo pensaría un instante, después de lo que le dijo a Fernando seguro que recapacitó y se echó a un lado. Con Fernando, la cosa íba a peor ¿qué le podía reprochar yo? quería irse a su aire, de hecho, hacía años que íba a su aire, que me dejaba, que volvía... pero a pesar de esos intervalos, siempre le fui fiel. Un día me encontré a Antonio, íba yo con mi hija y al llegar a su altura le íba a decir hola y de mi boca salió adiós, él me saludó también y siguió calle abajo y yo calle arriba, el corazón me palpitó, hacía años que no respondía a una mirada, estaba enamorada hasta las trancas. Pensé: se lo ha pensado mejor y al verme con mi hija le habrá quedado más claro todavía. Pasaron más meses y un día me fui a tomar un café con unos amigos que eran pareja, parecían estar conmigo por pena, pues se les notaba a la legua que habían venido por compromiso y que estaban deseando encontrar una excusa para poner fin al café, debo añadir que no estaba en mi mejor época, después de tantos años de ir en contra de mis sentimientos, de llevar una relación que no me hacía feliz ni a mi ni a mi marido me estaba dejando secuelas, estaba cayendo en picado, por un tunel sin luz, sin fondo, sin sentido...Miraba a mis amigos y me sentía peor aún, así que decidí ir al baño a lavarme las lágrimas que de un momento a otro resbalarían por mis mejillas si no me contenía, pues sólo de pensar que les aburría me hacía sentir tan sola...con la vista nublada me dirigí al baño, sin mirar al frente ni ver con quien me había rozado al pasar. Era él, Antonio, aunque no me enteré. Entré al baño, me lavé la cara y me relajé, me miré al espejo y me hablé, yo sola me hacía compañía. Cuando salí les dije a mis amigos que me íba y al llegar a casa lloré mi soledad que aburría. Pasaba el tiempo entre brumas, caí en depresión, Fernando me había dicho que en un mes se íba a vivir su vida, estaba destrozada, aunque sabía que era lo mejor, pensaba en mi hija, en tantos años compartidos y el alma se me rompía. Un día una amiga me convenció para salir, yo no quería, pero ella seguía insistiendo hasta que acepté. Antes de salir de casa me propuse decir a quien me preguntara por Fernando que estábamos separados, hasta que yo misma me lo oyera decir, no podría asimilarlo. Se me presentó la oportunidad en el primer pub que pisamos, y cuando preguntaron por él, la contestación salió al paso, sin pensarla y cuando la oí, la opresión de mi pecho se fue desahogando. Fuimos a otros garitos hasta que yo decidí irme para casa, pero mi amiga, empeñada en hacérmelo pasar bien, me convenció para tomar la última, así que entramos en el waikiki. Cuando estaba franqueando la puerta una mano me agarró por el brazo y al levantar la cabeza lo vi a él, mi cara lo dijo todo pues había mucho ruído para oir mi corazón que se lo hubiera confirmado, ya no me contuve y me lancé a contarle, lo primero que le dije fue: qué ganas tenía de verte! no sabes cuánto en ti he pensado, aquella noche que nos conocimos, hablé con mi marido, le conté que te había conocido y que me habías gustado, a las dos semanas él me explicó que te le habías acercado y tú también se lo habías contado. Pero no te volví a ver, aparte del día aquel que íba con mi hija, me cogió tan de sorpresa tu presencia que no reaccioné. Mientras le decía esto, su cara se íba transformando en sorpresa. Me comentó que el había pensado que yo no le hacía caso, así que desistió, pero hoy, al verme ahí en el waykiki pensó, un último intento y me voy. Me contó también del día del café, cuando estaba con mis amigos y ni lo saludé, entonces le expliqué que ni lo había visto, tanto apuro tenía por entrar en el servicio. Al final varias veces, nuestros destinos se habían cruzado, pero era hoy cuando realmente se habían encontrado, le expliqué que justamente hoy había decidido decir que me había separado. Nos miramos, nos abrazamos, él no se atrevía pero yo no me pude contener y lo besé, por fin lo había encontrado! ocho meses habían pasado, en ese tiempo pensé que me había olvidado como yo traté de hacer con él, pero me había equivocado. Parecía realmente que nos conocíamos desde siempre, que nuestras almas se reconocían, no había el pudor del primer beso, era un reencuentro largamente esperado, el del amor anhelado, el del que sabe que en algún lugar está su contrario perfecto. Cuántas veces he pensado a lo largo de la vida ¡en algún lugar del mundo está el que me ama sin saber quien soy , al que amo sin saber quien es! Mi incertidumbre era: ¿algún día lo encontraré? Puedo decir que desde entonces ni un día nos hemos separado y cada vez que me acuerdo de nuestra historia, se renueva, se refuerza y se crece mi amor por él.

MIEDO

Tengo miedo, con el miedo se instala el odio, con el odio genero violencia, con la violencia creo víctimas, con las víctimas me convierto en verdugo, sintiéndome verdugo tengo la sensación de controlar el miedo, pero ese miedo se apodera una y otra vez de mi y el odio se hace más fuerte, la violencia más frecuente, las víctimas más inocentes y yo, el verdugo más peligroso... tengo miedo de mi misma, miedo de caer en el mismo miedo... hacemos daño con nuestro miedo, creamos odio, generalizamos, discriminamos, ajusticiamos a inocentes por culpables, ése es el miedo a mi miedo.

LO QUE HABÍA TRAS LA PUERTA

La primera vez que me fui de casa no fue precisamente como hubieran deseado mis padres. La verdad, era una adolescente caprichosa, deseosa de nuevas experiencias, y mis padres eran el impedimento personificado. Así que cogí mis ahorros y salí precipitadamente tras los gritos de mi madre a la que a punto estaba de darle una taquicardia. En serio, mi madre sufría, más bien su corazón era el que se descomponía con cada disgusto. Da igual, el caso es que me fui sin pensarlo demasiado y conmigo me llevé mi inocencia. Pareció fácil cerrar la puerta tras de mí escuchando el llanto de mi madre, eso mismo pareció. Ni siquiera quise despedirme de mi padre, se hubiera puesto de guardián y hubiera sido imposible salir por la puerta. En cuanto estuve lo bastante lejos, el sentimiento que me asaltó me dejó perpleja: estaba triste, insatisfecha, sola y decepcionada conmigo misma.

LAS PALABRAS NO SE LAS LLEVA EL VIENTO, SIEMPRE DEJAN HUELLA

Qué difícil es expresar a veces exactamente lo que quieres decir sin hacer daño. Nos pasamos la vida eligiendo las palabras adecuadas, las que debemos decir, las que callamos, las que omitimos deliberadamente, pero éstas en algún momento han de salir,  liberar el nudo enredado en el dolor del silencio, desatar la angustia del grito encerrado en la garganta. A veces salen sin querer, sin calcular el grado de dolor que vamos a causar, sin pensar en las consecuencias, sin interesarnos en el poder que pueden tener de arrasar todo lo que hemos estado cuidando, otras veces las decimos intencionadamente, provocando heridas profundas en el alma, pues llevan el veneno del resentimiento adherido en el tono con el que las pronunciamos, pero lo más doloroso es cuando no llegan a expresarse en el orden que debieran y se desordenan en el momento justo de salir fuera. Porque uno lo ve tan razonable, tan entendible dentro de su cabeza, pero cuando habla, se oye y no se explica en qué momento del trayecto desde su cerebro a sus cuerdas vocales, las palabras se dieron la vuelta, tergiversando el contexto de lo quiere decir.

JUEGOS DE NIÑOS

Qué frescura derrochábamos jugando a escondernos! Qué felicidad más inocente e infantil! Corríamos hasta agotarnos y encontrábamos rincones insospechados donde escondernos. Yo oía tu respiración entrecortada y entre risas y gritos salía de mi escondite a la carrera, tú detrás pisándome los talones, sin sospechar que en un instante, nuestros juegos de niños se convertían en chismes de pueblo. Volver a casa nos costaba, augurábamos la paliza, entre otras cosas, por la ropa destrozada, sin saber ¡qué ingenuos! los rumores que corrían por el pueblo. Con el pasar de los días, nuestros juegos de niños se convirtieron en juegos prohibidos, nuestra inocencia, rota por las malas lenguas, nuestra amistad, mancillada por las apariencias. Ya no jugábamos, nos esquivábamos avergonzados, nos habían instalado ese sentimiento de pudor y recato que no era nuestro, destrozando la alegría y el sentido del juego. Nos volvieron maliciosos y mal pensados como ellos, nos viciaron con pensamientos estancados, anticuados, con olor a viejo y confesionario, a cura depravado que proyecta su lascivia en un simple juego de niños.

domingo, 12 de septiembre de 2010

MI GRANITO DE ARENA EN EL PUEBLO.

Esta carta pública no tiene más intención que la de hacerse eco de un sentimiento común y popular en Corralejo, pero para hacerla un poco mía también, antes debo presentarme a usted, querida concejala de festejos, y a todos los vecinos que siguen mes a mes esta revista tan del pueblo. Me llamo Mª Belén Louzao Carlín y llevo exactamente diez años en Corralejo, estoy censada como buena hija de vecino y cumplo con mis deberes civiles, así pues, hago uso de mi derecho para hacerle llegar a usted esta carta que no es más que una queja a voz en grito sobre su gestión en un puesto tan goloso como bien remunerado y del que debe justificar cada una de sus actuaciones tan desafortunadas cuando alguien anónimo le pide respuestas. Año tras año vemos como las fiestas van perdiendo su esplendor de antaño, debemos luchar por mantener nuestro espíritu popular y la fiesta es una gran ocasión para ello. Pero si nuestra abanderada y respondsable mayor de que este espíritu no caiga en la desilusión, en la desgana y el desencanto es una persona carente de iniciativas, de imaginación, de recursos y en definitiva de ganas, la cosa no va por buen camino. Cada fiesta que pasa va a menos, por poner un ejemplo, las atracciones: suelen ser las más deterioradas y peligrosas que pueden haber en el mercado, eso cuando las traen, pues ya en las fiestas del Carmen pasadas no hubo ni un triste cacharro al que subir a los niños, aunque añado que para traer lo de ahora en carnavales, mejor es nada. ¿ Acaso para usted no cuentan los niños del pueblo a la hora de organizar unas fiestas populares? Estos carnavales se organizó una tarde de colchonetas gratis que para muchos padres se convirtió en una pesadilla, pues no hubo más que un responsable para cuatro colchonetas durante la hora larga que tardaron en aparecer los empleados de la atracción, en la que entraban los niños que quisieran(más de los que deberían entrar por colchoneta) y mezclándose edades diversas, lo cual degeneró en golpes a niños pequeños, caídas fuera de las colchonetas, etc. Pero ya el colmo de los colmos es que usted tome la iniciativa de cobrar a su pueblo una entrada a la verbena para no tener que mover el culo en todo el año molestándose en buscar recursos con los que hacer frente a los gastos de las fiestas. ¿Para qué tenemos concejala de festejos? mejor sería que el ayuntamiento prescindiese de un puesto inútil porque nos ahorraríamos un sueldo injustificado. Considero que un puesto de trabajo debe merecerse y éste no es su caso, viendo lo visto. Y para terminar, la guinda del pastel : la ocurrencia de utilizar a la policía local para echar a la gente del recinto ferial una vez terminadas las galas con el único propósito de hacer pasar por caja al que quisiera disfrutar de la verbena. ¿usted piensa que las personas mayores de 50 años que están tan agusto tomándose algo en los chiringuitos no les parece lo suficientemente indignante ser desalojados por la policía como para volver a entrar pagando? y digo eso por poner una edad, pero en realidad, todos nos sentimos indignados. ¿qué hará el año que viene, cobrar cinco euros,dada la aceptación sumisa de la mayoría de la gente, que con la única intención que entró, es la de no dejar morir una fiesta tan popular como los carnavales? Mi consejo gratuito, yo no le voy a cobrar por él, es que trabaje más durante todo el año y se estruje un poco el cerebro que seguramente encontrará vías más satisfactorias para todos con las que hacer frente a los gastos que generan nuestras fiestas y es que además, para lo que han sido tampoco hace falta demasiado dinero, pues ha traído usted lo más cutre del mercado. Y si su mente es tan obtusa, tiene mucha gente en el pueblo que le donaría gustosamente varias ideas mas productivas y menos polémicas que la suya. Sin nada más que añadir, si me dejo algo en el tintero espero sea usted capaz de adivinar si en algo más falló, le mando un saludo con el deseo de que mi carta le haga reflexionar aunque sea un poquito.

LA RESPUESTA ESTÁ EN TU INTERIOR

Odio la religión, todas son sectas, no dejo de pensar que la espiritualidad es algo propio, no viene de fuente ajena, así pues, ¿porqué dejamos que nos inserten ideas y creencias procedentes de fuera como si trataran de hacernos una lobotomía?, está bien que inculquen valores, pero no creencias basadas en lo espiritual, ahí, cada uno debería buscar sus propias respuestas. Incluso la budista con toda su espiritualidad no deja de ser una congregación que se separa del mundo real para cultivarse y alcanzar el nirvana, muy bonito! ¿y qué pasa con el mundo? deja de existir para ellos el dolor, la injusticia, la pobreza, ¿a eso le llaman los budistas espiritualidad, a hacer la vista gorda y los oídos sordos a lo que les es ajeno?

A MI CACHITO

Sara se llama
la que me salvó,
la que me despertó,
la que me levantó,
me vistió y me aseó,
lavó mi alma perdida
en la suciedad
del no sentir nada;
tocó mis sentidos
con su varita mágica.
Con su luz
me hizo brillar,
con su alegría
y con su amor.
Yo le di el nombre
pero ella es mi madre,
su luz alumbra mi oscuridad,
consuela mi pena
alivia mi soledad.

LIBERTAD

Libertad es hacer lo que quieras, en el momento que quieras, como quieras,es expresarte sin coacciones,sin restrinciones, sin límites, es poder administrarte sin culpabilidades,sin compromisos, sin créditos, es una utopía, una confrontación de incompatibilidades e intereses, un propósito inalcanzable de la vida moderna, una odisea infinita e interminable, es el cielo de los mortales, el gancho de la democracia, la herramienta de los importantes, el espejismo de los que no importamos, es el oasis, el paréntesis del prejuicio, es la mente en blanco.

MI PIRATA

Te subiste a mi barco
y no eras marinero
y cual corsario de los mares del sur
desplegaste velas
rumbo a ninguna parte.
Desafiaste el destino
que adivinaste en mi semblante.
Quisiste ser pirata
en mi barquito velero,
me atacaste de noche
cuando soñaba mi sueño,
sin saber que mi tesoro
te lo entregaba queriendo.
Navegaste en mi compañía
como hombre aventurero,
por los mares de lo incierto
y llegaste a buen puerto.
Ahora mi barco es tuyo,
mi tesoro es tuyo
y tuyo hasta mi sueño.

ACERCA DE MISÓN

Mi Mundo. ¿ donde se perdió el sentido y la sensibilidad, cuando se quedó dormido el espíritu, cómo se olvidó el respeto ?


LA GAITA

El sonido de la gaita es un lamento a veces, es alegría pura otras, es melancolía y llanto seco, es la expresión del dolor sordo que provoca la marcha forzada, necesaria, de mi tierra bienamada, es el desgarro del alma que te deja sin habla, es la perfecta explicación de la morriña gallega, es la algarabía del pueblo que festeja y el nudo que atenaza la garganta. Cuando oigo la gaita, mi corazón baila, mis ojos lloran, mi mente divaga. Mi cuerpo tiembla de escalofríos de placer, dolor y nostalgia, una mezcla de euforia y tristeza me embarga, eso es la gaita!

LOS TALENTOS SIN USAR

Últimamente me da por pensar que le he fallado al mundo, que no he hecho lo suficiente por él. Me da rabia no haber estudiado y desaprovechar mi talento. Porque yo, como todos en el mundo, tengo un talento, sin desarrollar y entumecido, de años sin utilizar. A veces pienso que podría haber hecho algo grande, porque todo lo pequeño se hace grande si lo unes al engranaje de lo que cambia el mundo. Y cada pequeña cosa que hacemos es un aporte esencial, pero ¿qué hacer con la materia prima cuando uno no sabe explotarla?
¿hacia dónde dirigir ese talento perdido en las brumas de la inseguridad?

MOMENTO NOCTURNO

Es de noche, el silencio y la oscuridad invaden mi espacio ruidoso hasta que lo desposeen de todo su poder, de repente don ruído desaparece,sólo queda quietud, ausencia.
la armonía se apodera entonces de mi desasosiego y me regala en forma de palabra la tranquilidad para escribir, para crear, para creer y crecer, para soñar.
es de noche y la falta de sueño me acompaña igual que las estrellas ahí fuera, no se puede estar mejor acompañada por la soledad cuando la busco, no se puede desear más que un momento conmigo a solas, disfrutar de escucharme, deleitarme con mis pensamientos, prestarme atención...

LA TELEVISIÓN ALTERNATIVA

Cuando era pequeña, el televisor no funcionaba por sí mismo, había que conectar un transformador para que se viera la imagen, tardaba un ratito y ya sabeis que de pequeños los ratitos son largos...quizás ése era uno de los detalles que hacía de la tele un objeto mágico. En mi aldea sólo en una casa había televisión. Los críos nos reuníamos en ella para verla y si no eras amigo del niño te hacías y punto, lo importante era no perderse a Pipi Calzaslargas. Ése era otro punto mágico, hoy los niños ven la tele solos, bien o porque son hijos únicos( que está de moda) o bien porque suelen tener una tele para cada uno.
La tele me enseñó más cosas buenas que malas: con ella conocí al lobo ibérico y al oso pardo fascinada por contagio de Felix  Rodriguez de la Fuente y buceé con  Jacques Cousteau por un Mundo Submarino, la Abeja Maya me reveló el valor de la amistad y Viki el Vikingo el del ingenio....
No había dónde elegir. Veías aquello que echaban y no esperabas nada mejor porque no concebíamos que en un televisor cupieran muchas cosas más. Pero es que la calidad de lo que veíamos tampoco nos dejaba vacíos como para anhelar más, había mucha información que asimilar simplemente en dos canales y era divertido porque la tele y la radio íban en aquella época de la mano, si no podías ver algo en la tele encendías la radio. 
Ahora estamos sumidos en la inconsciencia. Pasamos nuestras horas libres llenando nuestros cerebros de información desestructurada, incompleta, nos perdemos entre tanta selección
Qué canal pongo ahora? A una hora puedo ver esto y a la siguiente lo otro y sino me da tiempo... ¡es igual, que lo repiten ! Encima se ha puesto de moda el zaping y ya no veo nada y todo lo veo.


 Bueno, aquí os dejo un vídeo de Felix Rodriguez de la Fuente. Fue una persona que me marcó para bien en mi vida y fue a través de la televisión.