miércoles, 29 de septiembre de 2010

SIEMPRE TENEMOS LA OPCIÓN DE AYUDAR A LOS QUE NOS RODEAN

Con mis horarios cuando trabajo no dispongo de mucho tiempo para colaborar con asociaciones, pero mi labor humanitaria va conmigo a todas partes. Aún mi madre se puso a recordar este verano con una vecina lo que yo había hecho hace 14 años y yo ni me acordaba y además me dio verguenza que lo hiciera delante mío,jeje.Resulta que yo trabajaba en el quiosko de mi exsuegra y todos los días venía un chico portugués,indigente, a comprarme un cigarro o dos(fíjate que aún se podían vender sueltos) valían diez pesetas y él me las traía las diez, en pesetas, o las 20 si compraba dos. El pobre, en pleno invierno andaba con unos zapatos todos abiertos, vamos! que tenían bocas los zapatos, y ya me dirás, con la lluvia se mojaba todo. Yo sufría viéndolo porque aparte no era el típico gorrón pues había muchos otros que simplemente se acercaban al quiosko y me pedían el cigarro sin pagarlo, pero él no! te digo de verdad que yo lo pasaba mal e incluso cuando estaba en casa y había temporal me acordaba de él. así que un día le pedí a mi madre( ella tenía antes una zapatería) que me vendiera unas botas buenas para la lluvia, ella no quería que se las pagase y entonces le dije que no eran para mi ni para mi ex sino para este chico y se me puso a echar la bronca: tú no cambias! pero no ves que al final él las va a revender para comprar droga o lo que sea. Total! que me puse en mis trece y compré las botas, claro que no sabía el número, pero más o menos llevaba un 42, así que le compré un 43. Se las di con verguenza por si le parecía mal, pero me quedé más tranquila de saber que si volvía a ir con los pies mojados era porque quería. Ya ves! pues no me acordaba de eso y el otro día lo sacó mi madre a colación de una conversación en la que mi padre decía que yo quería cambiar el mundo. Mi padre siempre me reprocha esa faceta, porque sabe que sufro con esas cosas, pero en el fondo se siente orgulloso de mi.

4 comentarios:

  1. Hola, vengo a conocerte y a agradecerte tu visita y comentario. Me ha gustado tu entrada.
    Un abrazo.

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  2. Gracias a ti, me gusta mucho tu blog, es muy positivo.

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  3. Que buen gesto mison!!

    A mi también se me encoge el corazón... pero siempre he oido eso de no le des un pez y enseñalo a pescar.. y es verdad..

    Habrá quién viva en esas circunstancias porque esa es suerte, y otros en cambio será la suerte que han buscado... Da pena, pero ... no podemos cambiar el mundo!

    Sin pobres, no habría ricos... ya sabes..

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  4. Luna, yo creo que sí podemos cambiar el mundo, pero cuantos menos creemos en ello, menos posibilidades tenemos de cambiarlo. Y sí, estoy de acuerdo en que hay que enseñarles a pescar pero también en que hay que ser generosos, cuando una persona recibe algo que necesita sin haberlo pedido, suele ocurrir que en su interior se enciende la llama de la esperanza, la fe en que no todo es malo, las ganas de salir adelante y lo más importante el convencimiento de que hay alguien a quien le importas.

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