lunes, 13 de septiembre de 2010

MALDITO EGO

Hay días en que una no está para nadie, ni siquiera para sí mismo, hay mañanas que al despertar una piensa que no merece la pena levantarse. Pero la sonrisa de los míos, el amor, el cariño que en mi vuelcan, hace que esos momentos en los que ni yo misma me aguanto sean aceptables, soportables, hace tanto tiempo que no me siento sola que cuando estoy así me siento ridícula, ya no me da por llorar ¡sería un consuelo! ni por escribir, no me da por gritar ni patalear, es algo parecido a la indiferencia, es un no sentimiento, un vacío en medio de tanta plenitud, es una carencia de sentido de mi propio existir no siendo madre o esposa, es un estado de conformismo conmigo misma. Será que mi destino acaba aquí, que no tengo más que aportar al mundo ¿o será que tengo miedo, miedo de volar alto por si me estrello? Soy una soñadora y mis sueños han alzado tanto el vuelo que temo no alcanzarlos, temo el fracaso. A veces proyecto mis sueños a un futuro que quizá se me antoja lejano, la verdad que lo que he soñado tener hasta ahora, lo tengo. Pero quiero más, mis metas están cumplidas, necesito un nuevo objetivo que cumplir, pero no me siento con la fuerza que da la juventud, ni dispongo del tiempo para las cosas que importan a mi ego, ahora tengo otras prioridades, esas que un día fueron sueños y hoy son realidades. Y la verdad que me da miedo arriesgar esta pequeña felicidad que tengo.

2 comentarios:

  1. Y por qué será que yo me siento igual que tu a pesar de mi juventud.... No quiero resultar carente de modestia pero creo que somos especiales y da igual el entorno, el camino.. siempre seguiremos tropezando con nosotras mismas...

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  2. Será que buscamos algo más y cuando lo encontramos nos damos cuenta de que ése algo más no significa que hayamos llegado a la meta sino que hemos heco un tramo del camino. Recuerda a Antonio Machado: CAMINANTE NO HAY CAMINO, SE HACE CAMINO AL ANDAR.

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