lunes, 13 de septiembre de 2010

EL GUSTO POR EL PECADO

Me miré al espejo y sentí curiosidad por saber qué habría allí abajo, sólo sabía que cuando lo rozaba con suavidad daba gusto en la barriguita y que mamá y papá decían que tocarse ahí era pecado. Ummm...PECADO, ¿ sería eso lo que me provocaba desconcierto y curiosidad ? ¿ qué diferencia habría entre tocarse ahí y tocarse en un brazo ? Sentía el mismo gusto si me acariciaba el brazo desde el hueco del codo hasta la muñeca, ¿ acaso lo que era pecado sería el hecho de que me gustaba ? Decidí arriesgarme y miré que mamá no anduviera cerca, eso también me excitaba, cerré la puerta y me subí a la coqueta después de quitarme las braguitas colocándome sentada frente al espejo, fue entonces cuando la descubrí, oculta entre mis piernas, parecía una conchita e intenté abrirla pero de repente apareció mamá y me repitió que eso era pecado.

2 comentarios:

  1. Acabo de ver ahora al entrar de nuevo en tu blog la sirena lateral, ayer no la ví.

    Respecto al relato creo que es tal cual lo cuentas. Tengo una ligera noción de cuando empecé yo, también por casualidad, debo decir. Tendría alrededor de 14 o 15 años, no sé, supongo que empezaba a sentir deseo en el cuerpo y unas cosas llevan a las otras.
    Casi todo lo relacionado con el sexo (en mis tiempos y probablemente aún en los tuyos) resultaba pecaminoso y sucio. Crecer con esa lacra es difícil y difícil también deshacerse de la lacra cuando ya eres mayor y quieres empezar a disfrutar de tu cuerpo. Pero en fin, supongo que con paciencia y la compañía adecuada todo puede conseguirse y hacer del sexo un juego divertido.

    biquiños,

    p.d.: ah, por cierto, tengo 47 años (por muy poco pues cumplo ya en diciembre 48) para que te hagas una idea.

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  2. jejeje, yo tampoco soy una jovencita, tengo 37 y el 10 de febrero cumplo 38, pero es ahora cuando más disfruto de mi, supongo que los años me han regalado algo que no se consigue sino con el paso del tiempo y es la perspectiva a través de las experiencias, espero que cuando tenga tu edad sea mejor todavía. un biquiño para ti también.
    Y te digo: yo era bien pequeña cuando empecé a explorar mi cuerpo, lo malo es cuando te dicen que es pecado tocarte. Mis hijas también lo han hecho y yo lo único que les digo es que "esas exploraciones" las hagan en la intimidad de su habitación.

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