martes, 21 de septiembre de 2010

ACNEDOTARIO DE UNA CORTA

Como soy un poco corta o de mente lenta y a veces mi cerebro se resetea y le cuesta procesar la información, tengo unas cuantas acnédotas de las cuales me suelo reir, aunque más de una vez me he visto en apuros por culpa de esta pequeña tara de mi cerebro. Una de esas acnédotas es ésta:
Una noche había salido en Vigo con mi marido, mi hermana y mi cuñado, estando de copas nos pusimos Patri y yo a recordar tiempos pasados y ella comentó lo mal que se lo hacía pasar yo pues era una cabra loca y una inconsciente, ya sabeis! hormonas, adolescencia, etc, etc, etc. Mi marido no entiende que yo pudiera ser así ni actuar como actuaba y se enfada, ¡ justo ahora que he madurado! Así que esa noche se enfadó al oir acnédotas de mi adolescencia alocada. Total ! que mi hermana y cuñado se fueron y nosotros íbamos en busca de un taxi que nos llevara a Chapela, que queda a 15 minutos más o menos desde el centro de vigo,pero como seguíamos discutiendo porque yo no entendía porqué él se enfadaba por algo del pasado si ni siquiera me conocía de aquellas, y él no entendía cómo yo podía haber sido así ( a todo esto yo pensando: pues si soy así ahora es porque antes había sido como era. La consecuencia de mi YO pasado es mi Yo presente ¿cómo puede reprochármelo si me quiere tal como soy?) Bueno, a lo que íbamos, pues nada, se cabreó más y más y me dejó plantada allí y se fue caminando. Yo pensé que me esperaría más alante, pero no, qué va! se largó andando hasta Chapela, a las dos de la mañana , un tramo que a pie desde el centro tardas como una hora y pico en hacer. Yo me puse a caminar y pensé en coger un taxi, pero como no quería llegar antes que él, pues estábamos de vacaciones en casa de mis padres y no me apetecía que por casualidad despertaran y vieran que venía sola me decidí a ir caminando casi hasta la periferia de Vigo y allí coger un taxi. Así que allá que me fui, con un cabreo que pa´qué y cuando llegué a la parada de taxis no había, llamé por teléfono para que me mandaran uno y entretanto que lo esperaba apareció un tío, me empezé a acojonar, pues era miércoles y la calle estaba desierta a esas horas en esa zona, pero seguí muy estirada, allí esperando el taxi. Entonces se me acerca el tío y me pregunta : ¿ no hay taxis?  A lo que yo respondo : No, no lo ves? ¡ era evidente, a no ser que existieran los taxis invisibles, claro! Le respondí ya a la defensiva del acojone que tenía. ¿ y que hace aquí tan solita?  me pregunta. Esperando un taxi, respondo.El tío tenía acento sudamericano o eso me pareció a mi porque después resultó ser moro ¡ vaya oído el mío!
¿ y tú de que trabajas? me pregunta otra vez a lo que yo de gilipollas le respondo : pues de lo que se tercie. (porque en esos momentos estaba en el paro y trabajo de lo que haga falta, desde llevar un economato  hasta de camarera, el caso es que no tenía ni que haberle contestado) bueno, pues va el tío y me dice: Y por una mamada... ¿cuanto cobras?  ¡Claro, tal y como lo escuché me pareció la típica expresión sudamericana, como si me hubiera preguntado :  y por curiosidad... ¿cuánto cobras? Así que le respondí para más I.N.R.I de mi gilipollez : Pues 900 euros. ( a todo esto yo cabreada, deseando que se largara o que llegara el taxi de una puñetera vez) Cuando le dije 900 euros exclamó: ¡ Tanto! ¿por una mamada? Y ahí fue cuando caí en la cuenta de que se pensaba que estaba tratando con una Puta ¿ cómo podía ser? ¡ yo no tenía pinta de puta! Entonces me indigné y empecé a gritarle que si quería putas que se fuera a Montero Ríos que aquí no había putas, me fui hacia él gritando como loca, casi que le pego, entre el cabreo con mi marido y después eso ¡ ni miedo ni ostias ! Al ver mi reacción se alejó un poco pero se quedó por allí hasta que cuando llegó el taxi coge él y lo para, el taxista paró y ya me estaba empezando a subir la sangre al cerebro cuando pasó de él y vino a recogerme. Fue él el que me aclaró que el tío era un moro y yo me sentía ridícula e indignada al mismo tiempo, sin embargo no pude aguantarme las ganas de reirme de mi. Y es que desde luego, yo no cambiaré en la vida, soy corta, inocente, ingenua o como querais llamarle, pero no me gusta pensar que me van a atacar a la primera de cambio, o que el que se acerca a mi quiere algo ( ligarme o lo que sea) Por ejemplo, si estoy en una discoteca con amigas y se me acerca un chico y me da conversación educadamente sin empezar con la típica frase de: qué hace una chica como tú en un sitio como éste, no lo espanto, pero no porque quiera algo con él, sino porque no quiero ser tan mal pensada de creer que pueda querer algo más que charlar un rato y conocer gente. Al fin y al cabo, para eso salimos, no? Somos seres sociales por naturaleza, a mi me gusta conocer gente y eso no significa que busque algo más, aunque me he dado cuenta que mayoritariamente sí sucede eso.

7 comentarios:

  1. La verdad que pasado el tiempo no puedes negar que resulta divertido... Por lo menos tienes algo para contar jeje.
    A veces es mejor trazar una línea que si no..... se babea mucho en estos tiempos...

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  2. Hola!
    Muchas gracias por tu comentario y por ofrecerme tu apoyo, no creas que es de poca ayuda, siempre sirve mucho saber que hay alguien en algún rincón del mundo que se toma tiempo para leer mis desvaríos y encima comentarme ^^

    Por cierto, me hiciste reír con tu anécdota, te imagino peleando con el tío y él asustado de tí jajaja... en fin, que tienes una seguidora más!

    Un beso!!

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  3. Hola y gracias a las dos. Pues sí me río mucho ahora cuando me acuerdo, por eso quise compartirlo.
    Respecto a ti, Bello Desastre, me conmovió tu dibujo help, y tus gritos, que no susurros en silencio. Sé que hay momentos en que las palabras no consuelan, aunque espero que se te graben, tienes una bella vida por delante, aunque sea desastrosa( la mía también hubo un tiempo largo en que lo fue), y no puedes desperdiciar ni un momento de tu juventud, se va muy rápido y no vuelve nunca.
    un beso a las dos.

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  4. Así que andando hasta Chapela, vaya!
    Normalmente la gente se acerca a otra gente buscando algo: contacto físico, que les escuchen, unas risas, sentirse vivos, ser majos, ligar (que puede ir desde acostarse con alguien a simplemente sentirse atractivo)...

    Por la noche es muy difícil establecer una conversación "humana", así que suele quedar todo lo otro, que tan poco es malo, simplemente un juego, y bastante "cansino".

    Un beijinho.

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  5. Sí, pero tú imagínate la calle desierta (jejeje, me acabo de acordar de Alaska, la calle desierta, la noche ideal, un coche sin luces no pude esquivar...)yo esperando un taxi y un tío que se aparece de la nada... después el diálogo de besugos, es que soy gilipollas, jejeje

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  6. Jajajaja yo tambièn soy asì..
    buena anecdota,eso se llama ser impulsiva..
    o por descontado llevar una coraza para no ser atacadas,y menos cuando no tienes el dia para que te esten comiendo la oreja...jajajaja
    me ha gustado mucho...
    quizas algun dia yo te cuente una de tantas que tengo...
    Scarlet O`hara...un saludo..

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  7. Jejejeje, SCARLET, es que después en el taxi, rebobiné la cinta y hasta yo mereía de mi misma, es que hay que ser muy corta, encima le di las respuestas perfectas para que pensara lo que pensó, el muy cabrón. Pero ya ves! Cada vez que me acuerdo no puedo dejar de reirme. Cuando quieras estaré encantada de que me cuentes alguna de las tuyas, un beso.

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